Jue. 21. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

MACRI EN LA ONU: CON PENA Y SIN GLORIA

MACRI EN LA ONU: CON PENA Y SIN GLORIA

La cruda realidad...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Días atrás firmamos un artículo titulado: “El poder le baja el pulgar a Macri”.

Nos referíamos a cómo iban tomando distancia de él los grupos de poder que se han beneficiado con sus políticas en estos más de 3 años de presidencia. Lo hacían no por una cuestión autocrítica, de bondad, de debilidad o de ‘conversión’ nacional y popular.

Se despegaban de él porque entienden que ya no les sirve más. Y ante la posibilidad de un cambio en las políticas interna y exterior, preferían buscar caminos de nuevas relaciones “con lo que viene”.

El caso es que Mauricio Macri ha viajado a la Asamblea de la ONU, y allí mismo le han demostrado, a través de la diplomacia que representa a los poderes internacionales, que ya no les sirve.

Comencemos por citar que Macri habló el martes 24 de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, defendiendo el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea; reclamó cooperación de Irán para esclarecer el atentado a la AMIA; y reivindicó la soberanía argentina sobre las islas Malvinas.

Sostuvo que su gobierno trabajó en la construcción “para enfrentar juntos los desafíos globales”, de la “búsqueda de consensos y la acción colectiva”, y que el mundo “es mucho más una oportunidad que una amenaza". Agregando que dejó “atrás una etapa de confrontación con el mundo", por "una inserción internacional inteligente, en un contexto internacional complejo en el que decidimos asumir una responsabilidad y hacer un aporte al fortalecimiento del multilateralismo".

Acusó al gobierno de Venezuela de “dictadura” y que "ha sumido a Venezuela en una crisis humanitaria sin precedentes".

Digamos que estas expresiones han salido de la boca de un presidente que sufrió un durísimo golpe electoral en agosto reciente, porque en la primera oportunidad que puso en juego su figura personal fue repudiado en las urnas. Porque todo lo que relató que hizo significó un retroceso para los ciudadanos y una claudicación de la soberanía.

Para Macri, encolumnarse servilmente con la geopolítica de Washington y Tel Aviv es… multilateralismo. Sonaría cómico, sino fuera trágico.

Lo cierto y real es que este Macri hiper-devaluado no es (ni por asomo) el mismo que recibieron en la Asamblea de 2018, antes de la Cumbre G-20 (que se iba a realizar en la Ciudad de Buenos Aires).

La diplomacia argentina apenas pudo asegurarle un encuentro con la chilena Michelle Bachelet para exponerle su ‘preocupación’ por la situación venezolana, y asistir al brindis organizado por Donald Trump (siendo éste un encuentro general para agasajar a medio centenar de jefes de Estado llegados a la ONU).
Esta vez no hubo encuentro privado con Trump (como ocurrió en citas anteriores). Lo más importante fue que antes de llegarse al organismo se encontró con directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI), acompañado por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris.

Fueron a mendigar por el Standby Agreement que un año atrás firmaron Nicolás Dujovne, y la entonces titular del FMI, Christine Lagarde. Una muestra cabal de la “inserción argentina al mundo”
La “ayuda” le permitió a Macri recibir 44.000 millones de dólares del programa y reclaman el desembolso de 5.400 millones, pendiente. El dinero se acabó y la crisis se agudiza.
El tema es que Trump, tras el resultado electoral argentino (y el análisis de la caótica situación) ha tomado distancia de su par argentino, y ello repercute en el FMI.

Macri no habló ante la Asamblea de “pobreza cero”; mucho menos que días atrás su gobierno apoyó a través de sus legisladores el proyecto de ley de la… Emergencia Alimentaria. Una muestra cabal de la “inserción argentina al mundo”

El presidente argentino pasó por la Asamblea. Fue, con pena y sin gloria.