Mar. 27. Oct 2020, Santa Fe - Argentina
Opinión

BOLIVIA: EL PUEBLO PASA A LA OFENSIVA (por Oscar Rotundo)

BOLIVIA: EL PUEBLO PASA A LA OFENSIVA (por Oscar Rotundo)

LA PAZ-BOLIVIA  (por Oscar Rotundo)  Luego de que el presidente del Tribunal Electoral, Salvador Romero, comunicara que Bolivia había entrado en un nuevo escenario electoral con un acuerdo político que lo llevaría a las urnas el próximo 6 de septiembre, la presidenta de facto, Jeanine Áñez (foto), pateo el tablero, pidiéndole al congreso un estudio “epidemiológico” que demuestre que se puede garantizar la salud de los votantes en septiembre.

De manera increíblemente descarada, la persona que irrumpiera el hilo constitucional en Bolivia con un sangriento golpe de estado, se dirige a la presidenta del Senado, la congresista Eva Copa esgrimiendo este argumento

"Es comprensible y muy respetable que usted y otros dirigentes políticos quieran elecciones lo antes posible. Pero es aún más comprensible y más respetable que una enorme mayoría de los bolivianos sienta que esas elecciones son un riesgo enorme para la salud y la vida de cada familia en nuestro país"… "Para descartar ese riesgo de salud en las familias, le pido que dejemos de lado los colores políticos y que trabajemos coordinando esfuerzos y escuchando a los médicos y a los científicos. Y por eso, le pido que me haga llegar usted el estudio médico y científico (el estudio epidemiológico) en el cual se basa su decisión y la del MAS para impulsar elecciones el 6 de septiembre".

En principio la señora se olvida que esa fecha, del 6 de septiembre, fue acordada por todas las fuerzas inscriptas para participar en los comicios con el órgano electoral, que es el que convoca a los comicios.

Pero más allá de esto, lo que tendría que preocupar a la señora Áñez, son las protestas, los cacerolazos y los bloqueos en las carreteras de los sectores populares que advierten que la intención de los usurpadores es eternizarse en el poder, o la nefasta gestión gubernamental que desarrollan, plagada de actos de corrupción, que desnuda las verdaderas intenciones que había detrás del golpe de estado.

Son ilegítimos e incapaces, no pueden sortear la crisis que generaron en aras de beneficiar a sus socios imperialistas, y no saben cómo salir de esta encrucijada, que más tarde o más temprano los llevara a la cárcel.

Con fecha 15 de junio, la presidenta del Senado Eva Copa, respondió la solicitud que le enviara Añes al congreso, con párrafos contundentes “Su única misión era convocar a elecciones. ¿Lo comprende? No tenía ningún otro propósito, y, sin embargo, su gobierno está destruyendo los cimientos del estado de derecho y del Estado Plurinacional que con tanto esfuerzo construimos las bolivianas y bolivianos” … “Le recuerdo que de no ser por la renuncia forzada y bajo presión del Presidente Constitucional, usted no estaría ocupando la silla presidencial desde donde hoy pretende impedir que el pueblo elija democráticamente a sus gobernantes” … “La pandemia no puede ser utilizada como excusa para vulnerar derechos fundamentales como lo han observado varios organismos internacionales y tampoco para prorrogarse en el Gobierno” … “Es de conocimiento público que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) remitió a la Asamblea Legislativa Plurinacional un proyecto de ley consensuado con las organizaciones políticas, entre ellas su alianza Juntos” … “Si usted o nosotros como Asamblea Legislativa ponemos trabas al derecho del pueblo de elegir a sus gobernantes, le aseguro que la historia nos juzgará”.

El mismo presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Salvador Romero manifestó su contrariedad ante las pretensiones de Añez, expresando que no veía motivos para postergar la realización de las elecciones con el argumento de la pandemia, declarando a la prensa “Es posible llevar adelante y de manera simultánea la protección de los derechos vinculados a la salud y el ejercicio de los derechos políticos. Bolivia no es el único país que está realizando elecciones en estas circunstancias difíciles”.

Quien también se manifestó de manera categórica, fue Orlando Gutiérrez, miembro del ejecutivo de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), que, junto a sus compañeros en conferencia de prensa, expresaba de manera resuelta y desafiante.

“Queremos comunicarle, al pueblo boliviano en su conjunto, a nuestra gente, a esa gente empobrecida, que la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, columna vertebral de la Central Obrera Boliviana; vamos a hacer respetar el derecho fundamental de cada uno de nuestra gente, porque el día de hoy estamos cansados de tanta prepotencia, de tanta provocación, la pandemia está matando gente, pero el hambre está matando mucha más gente todavía, porque hasta el día de hoy no hemos visto una sola política de salud qué sea efectiva.

No hemos visto una sola política económica que nos pueda garantizar estar encerrados dentro de nuestras casas, no hemos visto una política de educación, más al contrario, la han privatizado, es por eso, que me voy dirigir de manera contundente, porque los mineros no estamos jugando ahora, estamos cansados, nos están endeudando al Fondo Monetario Internacional, están endeudando, están hipotecando nuestra Bolivia.

Sus secuaces ya están saliendo, están en Miami, se están llevando la plata de nosotros y no es justo que el día de hoy la gente que ha luchado por un cambio en su momento, este totalmente arremetido, presionado por este maldito gobierno, es por eso que me voy a dirigir a la señora Añez, te quedan dos caminos, uno, es aprobar de manera inmediata la fecha de elecciones el 6 de septiembre, el segundo camino, es la sublevación del pueblo y acordate, o te vas con elecciones nacionales democráticas, o te vas con una convulsión social, porque el pueblo está cansado, y los mineros no jugamos, no vamos a hacer cosquillas, métase eso en su cabeza por lo tanto, queda anticipada señora Añez”.

En este escenario de confrontación por la recuperación de la democracia y el manejo de los destinos de la Patria, los trabajadores y el pueblo boliviano se preparan para volver a escribir páginas gloriosas en la historia de nuestro continente.