Mie. 13. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

DE LA CUMBRE DEL G-20 AL PRESENTE 2019...

DE LA CUMBRE DEL G-20 AL PRESENTE 2019...

Se debilita EEUU, aunque muchos no quieran verlo...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  La llegada (inesperada) de Donald Trump a la presidencia estadounidense sigue generando consecuencias. Tanto adentro de dicho país, como en diferentes rincones del mundo.

Era sabido que las políticas de mandatario brasileño Jair Bolsonaro se encolumnarían servilmente bajo el ala de la geopolítica estadounidense. Por lo cual, es entendible que busque ‘desactivar’ el Mercosur, como que aleje a Brasil de la estrategia y las políticas que venía desarrollando en el BRICS (Brasil-Rusia-India-China-Sudáfrica).

De allí que los principales impulsores de este bloque, decidieron continuar avanzando. Lo demostraron en la Cumbre G-20 efectuada en Argentina. Casi se podría hablar que tres dirigentes representantes de sus respectivos países en dicho bloque, lejos de quedarse en la queja analítica por las políticas de Bolsonaro, han dado un salto adelante fortaleciéndose en el RIC (Rusia, India y China).

Por ello en medio de una irresoluta Cumbre G-20, ellos se reunieron enviando un claro mensaje al mundo. Mientras Donald Trump apuesta a los acuerdos bilaterales y destrato a los bloques, estos tres dirigentes, redoblan la apuesta. No fue casual ni inocente el encuentro del presidente ruso Vladimir Putin, el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente chino Xi Jinping.

Fue un reforzamiento a su propuesta de multilateralidad; a un futuro mundial de bloques; a la cooperación y coordinación ante temas vitales como la seguridad, el desarrollo, la paz y la estabilidad mundiales.

EEUU emerge como el país que se niega a la realidad; que rechaza reconocer su retroceso; que repudia la multilateralidad; que ahora pretende cerrarse a las políticas aperturistas económicas que proclamó e impuso por décadas en todos los continentes.

EEUU no quiere aceptar las reglas comunes. Apela a la prepotencia unilateral, manejándose por fuera de la ONU y aplicando sanciones, arrastrando en ello a la decadente Unión Europea. Está claro que el liderazgo estadounidense está cuestionado.

Cada década que transcurre, el mundo se encuentra en situaciones peores, y todas las “herramientas” creadas para solucionar sus problemas han fracasado. Lo demuestran la OMC, la OCDE, el Acuerdo de París, el G-7 y el G-20. En todos ellos, en mayor o en menor medida los grandes impulsores o voces destacadas han sido las potencias occidentales (con EEUU a la cabeza).

El RIC es la muestra contundente en el sentido que avanzan cambios sustanciales en lo que puede considerarse Eurasia. Un área geográfica que de la europea (y asiática) Rusia, llega al interior asiático y el área del Pacífico.

La geopolítica de Washington pierde fuerza en el continente asiático, donde sus países desean mantenerse cada vez más alejados de la confrontación que Washington lleva adelante contra China.

Todos los intentos estadounidenses por “rodear” militarmente a China y circunscribirla solamente a Asia, están fracasando. China ya ha hecho pie en Africa y América; y con la Nueva Ruta de la Seda lo hará de manera concreta en Europa.

Ya ni las armas le alcanzan al poder estadounidense. Inclusive India busca tomar distancia de ciertas relaciones con Washington y apuesta aser tratada en igualdad de condiciones; algo que Donald Trump rechaza de plano.

La estrategia del premier Modi es la de avanzar en sus relanzadas relaciones con Moscú, que le permitan ganar independiencia y distancia de EEUU. Busca autonomía y “otro” trato con EEUU. Por otra, impulsa una nueva relación de amistad con China, con lo que desactiva la eterna maniobra estadounidense de impulsar las desconfianzas entre ambos países.

Los tres países coinciden en la conveniencia que el fortalecimiento de sus individualidades otorgará fortaleza a una alianza estratégica en el RIC. La prepotencia estadounidense ha hecho que estas tres potencias se miraran entre sí y encontraran coincidencias que por décadas desconocían.

La importancia de esta postura trilateral es que no pretenden conformar un bloque anti-occidental, sino por el contrario, desde su unidad avanzar en nuevas relaciones con occidente, donde EEUU no puede otorgar respuestas ni garantías en nada.

Mirando hacia el interior del RIC, el papel clave, fundamental está en manos de Moscú, que mantiene relaciones excelentes con ambos socios (por separado). Lo que de seguro va a resultar clave para el avance y consolidación de las relaciones chino-hindú.

Esta realidad ocurrió en Argentina; sin embargo la prensa hegemónica y la clase dirigencial argentina no se enteró...