Mie. 22. Set 2021, Santa Fe - Argentina
Oceanía

MELBOURNE Y SU CONFINAMIENTO

MELBOURNE Y SU CONFINAMIENTO

SIDNEY-AUSTRALIA  (especial para PrensaMare)  Se habla pero se informa poco; o parcialmente y con ello en verdad se desinforma. En julio, Melbourne, la segunda ciudad más grande de Australia se enfrentaba a una segunda ola mortal de infecciones de coronavirus.

Sin embargo, a algo más de 100 días después que se decretara un nuevo confinamiento, los expertos dicen que Melbourne está emergiendo y constituye un ejemplo a nivel mundial (lugar que comparte con Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam, y Corea del Sur).

Recientemente, los 5 millones de residentes de Melbourne vieron que llegaba a su fin el listado de estrictas órdenes de quedarse encerrados en sus casas. Se trató de uno de los confinamientos más largos y duros del mundo. Se restringieron las salidas del hogar, los viajes y el cierre de tiendas y restaurantes, luego del rebrote del virus a inicios de julio.

Fue muy difícil para todos, es verdad. Afectó duramente el empleo y la economía, pero a nivel sanitario funcionó muy bien. El lunes 11 de enero la ciudad tuvo cero contagios por primera vez desde junio. Comparado con los 700 diarios de principios de agosto, con decenas de muertes, el dato no es menor.

Las autoridades consideraron que la única solución era un confinamiento significativo. El cubrebocas (o tapabocas) fue obligatorio en todo el estado de Victoria y Melbourne quedó bajo un toque de queda nocturno. Las víctimas incluyeron a trabajadores de la salud y a residentes de hogares de ancianos. Es posible que nunca se sepa el verdadero impacto en la salud mental.

Un tema que muchos no consideran en cuanto al momento de adoptar medidas es que Australia posee una particular geografía. Es una isla grande y aislada; por ello, en marzo pudo cerrar sus fronteras internacionales a los viajeros extranjeros (y así detuvo las infecciones importadas).

En el país se hicieron casi 8,5 millones de pruebas desde que comenzó la pandemia. Más de un tercio de ellas han sido en Victoria. Además, las conferencias de prensa del gobernador de Victoria, Daniel Andrews, han tenido grandes audiencias.

Entre los datos importantes de la política sanitaria está en que los ciudadanos y residentes permanentes pueden regresar a Australia y, a su llegada, se enfrentan a 14 días de cuarentena obligatoria. La mascarilla de protección se hizo obligatoria en todo el estado de Victoria.

Quienes en su momento fallaron fueron los hoteles. Allí, deficientes en medidas de control y seguridad, posibilitaron que el virus pasara de los pasajeros al personal y después a la comunidad (agigantando la segunda ola mortal). Respecto a ello, existe en marcha una investigación judicial.

También es bueno recodar que en su momento, el servicio de salud de Victoria no contaba con recursos suficientes. Ello afectó y provocó un rastreo de contactos de infecciones inadecuado.

Un dato interesante ha sido la presencia de una comunidad obediente que ha adoptado los protocolos de distanciamiento. Ahora se espera poder contar con suficientes vacunas que sean para todos.