Vie. 13. Dic 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

EVO MORALES: “CAÍ EN LA TRAMPA”

EVO MORALES: “CAÍ EN LA TRAMPA”

SANTA FE-ARGENTINA  (por Esteban D’Arret, PrensaMareEvo Morales asegura, lo que todos saben. Que el golpe contra su gobierno se preparó desde la embajada de Estados Unidos en La Paz.

Por ello sostiene: “Caí en la trampa”.

Y es verdad. Morales no supo entender cómo opera el imperio en lo cotidiano; apelando a cada una de las debilidades, bajezas o desviaciones humanas. Lo importante es sumarlos a todos para un golpe. En ese sentido no ahorran esfuerzos ni dineros. Y buscan dubitativos, equivocados, traidores, ambiciosos, drogadictos, delincuentes, mafiosos, usureros, chantajistas, terroristas, tratantes de personas, narcos… Todo les es válido.

Lo han demostrado en Nicaragua y en Venezuela en los últimos tiempos.

Inclusive en Bolivia no han dudado en buscar a universitarios, militares, y fuerzas policiales.

Han actuado a través de agentes directos y otros encubiertos. Desde Ong, como fundaciones, asociaciones, entidades “independientes” o “apolíticas”.

Hasta han instrumentado los incendios forestales, para que desde Argentina llegaran “ayudas”, que en verdad eran agentes encubiertos para preparar a los golpistas antes que para apagar los incendios.

Y en esa maniobra estuvo el gobierno de Mauricio Macri y el gobernador de Jujuy, el radical Gerardo Morales. En un momento de la presencia del avión militar argentino, se pudo observar (en un video efectuado con un teléfono celular), la presencia de Fernando Camacho, que inclusive… sube al avión (¡).

Sí. El mismísimo Camacho golpista que la prensa occidental mundial lo mostró con una Biblia y exigiendo la renuncia de Morales.

Argentina envió “ayuda oficial” para acabar con los incendios –dijeron en su país y en Bolivia-, cuando en verdad fueron con agentes golpistas, para capacitar en lo que debería hacer (e hicieron).

Pero EEUU no “opera” de un día para el otro. Construye el golpismo por meses, por años. Hasta se da el lujo de enviar un aviso a propios y extraños. Que en este nuevo caso, Evo Morales no comprendió.

Fue cuando antes de las elecciones donde ganó el peronismo, la hija del mandatario estadounidense –Ivanka Trump- llegó “de visita” (¿?) a la jujeña Purmamarca (noroeste de Argentina). Una provincia que limita con Bolivia.

En esa zona, se encuentra el llamado triángulo del litio. Un área geográfica que alcanza a Bolivia (principalmente), y el norte de Chine y norte argentino. Allí se encuentra el 75 por ciento del total del litio mundial.

Un elemento clave para el desarrollo futuro, donde Bolivia -por decisión de Morales- marcó rumbo en la industria del litio. Pero donde el Estado tenía el control absoluto de la actividad, descartándose cualquier idea privatizadora en tal sentido.

La presencia de la hija del presidente estadounidense fue un claro mensaje a Morales y al mundo.

Porqué los uniformados bolivianos traicionaron la Constitución, a su pueblo y a Morales, es un tema que deberán responderse los propios bolivianos. Mientras tanto, los que observamos ‘de afuera’ este nuevo golpe de Estado en Latinoamérica, comprendemos que alguna falla debe haber cometido Morales, para, después de más de una década en el gobierno, transformando el país, mejorando el nivel socioeconómico de los sectores populares, dignificando a los trabajadores, defendiendo la soberanía, expusando a la DEA y las 6 bases militares estadounidenses, realizando obras de infraestructura, enviando un satélite al espacio, para que los uniformados lo traiciones…

Justo los militares a la cabeza de la “prescindencia” (¿?). Ello que fueron revalorizados y alcanzaron una nueva relación con el pueblo. Que recibieron reequipamiento como nunca antes habían tenido.

Evo Morales llevó adelante políticas que han mirado a Bolivia hacia adentro. Sin interesarle el poder de la oligarquía, ni el poder imperial. Sin agredir a ellos, pero defendiendo los intereses del país y de los sectores populares. Logró un crecimiento económico que no lo han podido explicar los “especialistas” delneoliberalismo.

Por ello directamente lo atacaron. Porque era un mal ejemplo para el mundo. Como lo fue el su momento la decisión de desendeudarse de Argentina. Como fueron las políticas de Rafael Correa, Nicolás Maduro y Daniel Ortega.

Mientras Morales elevó el nivel social y económico de millones de bolivianos, la derecha a través de los medios de comunicación, internet y las redes sociales, les fue ‘lavando la cabeza’, derechizándolos, y al final terminaron atacando al gobierno que los representó y protegió.

Eso inclusive ya se había visto en Argentina, y le permitió el triunfo electoral a Mauricio Macri a fines del 2015. Luego –con su gestión presidencial de 4 años-, esos sectores que le dieron su voto y credibilidad, terminaron siendo abandonados, atacados por el neoliberalismo.

Nada es casual. Todo es causal.