Mie. 15. Jul 2020, Santa Fe - Argentina
Notas

1969 – EMILIO JÁUREGUI – 2020

1969 – EMILIO JÁUREGUI – 2020

SANTA FE-ARGENTINA  (PrensaMare)  El periondista argentino Emilio Mariano Jáuregui trabajó para los diarios La Nación y La Prensa. Fue un militante de su actividad y había sido elegido al frente de la Federación Nacional -la FATPREN- hasta su intervención en 1966.

Adhirió a la CGT de los Argentinos, habiendo iniciado su militancia política en el PC (Partido Comunista), de donde fue expulsado por su oposición al revisionismo. Leyó, buscó, indagó y viajó a Cuba. De regreso continuó militando y se acercó a Vanguardia Comunista.

Fue sacado del gremio a la fuerza, pero continuó con representación a través del cuerpo de delegados nacional que lo siguió reconociendo como su representate. Alineado en la CGT de los Argentinos que lideraba el peronista Raimundo Ongaro, militó como asesor de la secretaria general.

El 27 de junio de 1969 participó de la movilización en repudio a la visita oficial del magnate estadounidense Nelson Rockefeller. Fue en una recordada concentración convocada en Plaza Once por la CGT de los Argentinos y los estudiantes de la FUA.

Cuando se desconcentraban, fue perseguido y emboscado en Anchorena al 600 (Bbarrio de Abasto), por agentes de Coordinación Federal. Le cruzaron dos autos, lo acorralaron y lo fusilaron a sangre fría, frente a la mirada de otros manifestantes. Fue el primer mártir de los periodistas sindicalizados.

Fue velado en el segundo piso de la sede de la CGT, de Paseo Colón 731. Miles de estudiantes, delegados, sindicalistas, militantes y dirigentes de diferentes agrupaciones peronistas, de izquierda, y grupos católicos de Acción Sindical Argentina y quienes giraban en torno a la revista de Cristianismo y Revolución -entre otros-, le dieron la despedida.

La custodia del féretro fue hecha durante todo el velatorio por militantes de Vanguardia Comunista. El traslado del féretro, el día domingo por la mañana mostró una caravana de más de tres cuadras, con miles de acompañantes a pie hasta la Recoleta.

A la cabeza de la dolorosa marcha iban junto al féretro, sus padres y Ana, su joven esposa también militante; también Susana Valle -hija del General Juan José Valle, asesinado por orden de Pedro E. Aramburu-, Jorge Di Pascuale, Ricardo De Luca, el ferroviario Lorenzo Pepe, y Horacio Carballeda. Desde su detención en Córdoba, envió su saliudo, Ongaro.

Nadie investigó con intención de esclarecer el tremendo crimen. El terrorismo de Estado iba dando pasos certeros.