Mar. 13. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
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LOS 80 DE UN GRANDE...

LOS 80 DE UN GRANDE...

Un festejo que merecería una recordación nacional...

SANTA FE-ARGENTINA  El lunes 29 de octubre, César Luis Menotti cumple 80 años. Para el gobierno de Mauricio Macri –de seguro- es una fecha sin mayor importancia. Máxime si se toma como antecedente la Intervención de la AFA; la imposición de una “Comisión Normalizadora” en 2016; la extorsión de Casa de Gobierno sobre los clubes, llevando a la paralización del fútbol en 2017; la escandalosa votación “empatada” en la elección afista; las contrataciones y despidos de entrenadores de la selección; y el fracaso deportivo en el Mundial Rusia 2018.

Quizas si esta dirigencia política se hubiera interiorizado de lo hecho por el fútbol argentino por Menotti y por lo que expresa desde hace muchos años, el desaguizado futbolístico post-Humberto Grondona, no hubiera sido tan caótico y escandaloso.

Porque –guste o no-, Menotti es un antes y un después en la historia del fútbol argentino. Por más que Macri lo descalifique o destrate, como lo hizo en años pasados.

Menotti revalorizó el fútbol argentino; jerarquizó a la selección; demostró que se pueden lograr éxitos jugando bien; llevó al país a ser una potencia futbolística mundial con logros concretos (Mundial 1978, y Mundial Juvenil 1979).

Menotti volvió a las fuentes, y que los simpatizantes, hinchas y fanáticos disfrutaran del fútbol.

Lo hizo con la campaña y campeonato logrado en 1973 con Huracán. Cuando logró que diferentes hinchadas se hicieran presentes para ver el fútbol que practicaba ese equipo, aún sin ser hinchas del mismo. Un Menotti que es destratado por los mercaderes políticos y futboleros del “modernismo” (¿?), y que recibe halagos y respetos desde diferentes lugares del mundo. Inclusive de Joseph Guardiola (que lo visitara tiempo atrás en Argentina).

Menotti es descalificado y destratado por “viejo”. Mientras en el mundo se valoran los procesos de Vicente Del Bosque, Alex Ferguson, Luis Aragonés y Arsene Wenger; y llendo aún más atrás de Joao Saldanha, y Adolfo Pedernera.

Bajo la excusa de adaptarse a los nuevos tiempos, la decadencia consolida su mediocridad. Menotti ha sido y es, la antítesis de ello.