Vie. 16. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
Política

PARA ENFERMEDAD TERMINAL, UNA... ASPIRINA

PARA ENFERMEDAD TERMINAL, UNA... ASPIRINA

La gravedad argentina y la respuesta fondomonetarista...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici)  Todo calculado y tras el diagnóstico fondomonetarista, se decidió otorgarle a la enferma Argentina, una aspirina para su enfermedad terminal. Solo faltó decir –desde el organismo-, que “Si es Bayer, es bueno…”.

El directorio del FMI aprobó el stand by. Un préstamo que en verdad “no llega” al país, sino que es para “intercambio”; para garantizar a terceros, no para que los gobernantes argentinos dispongan de dicho monton “contante y sonante”. Un acuerdo final de U$S 56.300; desembolsándose primero U$S 5.700.

De esta forma lo entregado por el FMI ha sido de U$S 20.400 (desde junio de este año). Con el compromiso de Mauricio Macri de un fortísimo ajuste para recortar el déficit fiscal a cero en el 2019. Ello obliga a Argentina a garantizar un tipo de cambio flexible. O lo que es lo mismo, sin intervención del Estado, y con total libertd (libertinaje?) de “los mercados”.

En toda esta ida e ida (sin vuelta…) de Macri y su equipo, la principalísima protagonista ha sido la directora gerente Christine Lagarde. Se entiende. Porque ella se arroga el gran triunfo del “retorno argentino” (al organismo). Ha buscado sacar el máximo provecho de semejante “triunfo”. Porque “puso en caja” a una insurrecta Argentina de Néstor Kirchner-Cristina Fernández.

Se trata –además- de un mensaje para todo el mundo capitalista: fuera del FMI nadie puede existir (¡). Hecho éste que es saludad y festejado por la fauna neoliberal reinante en países dominantes y en países dominados.

Este acuerdo (bis) al acuerdo (original) tiene sentido porque lo firmado inicialmente, no pudo ser cumplido. Así de simple y sencillo. Lo exigido por el FMI y cumplido por Macri, estalló ante un dólar todopoderoso y una incontrolable inflación. O sea que los remedios del FMI no dieron resultado, el paciente empeoró su situación, y ante el agravamiento, decidieron una nueva diagnosticación y remedios.

Y la verdad es que al FMI le ha resultado un hecho de bajo costo. El equipo de Lagarde otorgó al equipo de Macri una aspirina.

Este reciente hecho es el resultado de “la primera revisión del desempeño económico de la Argentina en virtud del Acuerdo Stand-By (SBA) de 36 meses que fue aprobado el 20 de junio de 2018” (expuso el comunicado del FMI). Este préstamo (DEG, Derechos Especiales de Giro), sale de un activo de reserva internacional para complementar las reservas oficiales de los países miembros. Un apoyo donde primó el incondicional apoyo de los principales países: Estados Unidos, Japón, y Alemania.
Resulta interesante tener en cuenta que pese al fracaso de la política económica argentina, a su imprevisión y a la inseguridad a mediano y largo plazo, el poder político peso y el FMI terminó otorgando un préstamo que excede holgadamente la cuota establecida. Las potencias occidentales que controlan el FMI ven inviable lo que hace Macri; pero necesitan darle oxígeno. Necesitan “blindarlo”, y que no estalle todo por los aires, por lo menos por alunos meses (ilusionados con que podrá llegar bien parado a la elección de 2019, para que continúe gobernando el mismo grupo ideológico).

Mientras tanto, el FMI y todos los operadores que colaboran realizan sus tareas para que –en caso de no ganar Macri o su candidata/o- buscan garantizarse que los otros políticos que podrían ser presidenciables, vayan aceptando mansamente lo que se viene…

Porque lo hecho por Macri es minar el camino del mandatario venidero.
Esta flexibilidad fondomonetarista no es gratuíta. Pero resulta perfectamente demostrable que existe una gran flexibilización del organismo que decidió cambiar el acuerdo previo, que en su momento firmó quien era el titular del Banco Central Federico Sturzeneger. Tanto es así que ni siquiera se pensó en el FMI en sancionar a Argentina con un "waiver" por incumplimiento de los objetivos.
Tanta bondad del Fondo, no es gratuíta
Es bueno citar que en diciembre de 2017, el staff del FMI reclamaba reducir el déficit fiscal, bajar los impuestos, y disminuir las tasas de interés. Y en este sentido, se firma un nuevo acuerdo, con el BCRA pagando 70% de tasa de interés anual; y los bancos ofreciendo un 40%...
Pero bueno, ante tantas contradicciones o doble discurso, Argentina puede estar tranquila. Ya tiene su aspirina...