Vie. 19. Jul 2019, Santa Fe - Argentina
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POR TUQUI, HOY EL HUMOR ESTÁ TRISTE

POR TUQUI, HOY EL HUMOR ESTÁ TRISTE

Se fue un buen tipo...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  El humorista Tuqui, falleció el último fin de semana. No se sabe con exactitud el motivo del deceso, pero podría estar relacionado con el accidente que había tenido años atrás; ello lo llevó a tener que movilizarse con muletas. Tenía 64 años.

Se llamaba Gabriel Gustavo Pinto; fue conductor de televisión, y se ganó un lugar en la radiofonía porteñas, convocado por –entre otros-, Juan Di Natale, Mario Pergolini, y Bobby Flores.

En televisión fue conocido en el programa Justo a Tiempo (conducido Julián Weich). En 2012 sufre un accidente, y a causa de ello bajaron los llamados laborales; no querían contratarlo. Quedó discapacitado y sufría dificultades para poder acceder a la pensión por su discapacidad. Algunos de sus allegados afirman que ello lo llevo a una clara depresión.

Había nacido…: porteño, el 22-3-1955, donde murió el 27. Hijo de un taxista y una modista, que eligió estudiar abogacía, mientras era empleado bancario. Hasta que descubrió el rock, que lo llevó a la radio. Más tarde intervino en Luna salvaje, junto a Gabriel Corrado, Carina Zampini y Millie Stegman (con un pequeño papel). Para sumarse más tarde a Café Fashion, un recordado televisivo humorístico.

Pocos saben que…: era simpatizante de All Boys, de Luca Prodan y Astor Piazzolla. Que grabó un disco con covers rockeros (no lanzado). Respecto a su accidente, él conducía su moto y fue atropellado por un taxis (2012). Se quebró la cadera, la cabeza del fémur, que jamás soldó, por lo que una pierna le quedó más corta que la otra.

Su gran capacidad…: lo llevó a que editara una revista; que escribiera cuentos; publicó una novela; y un libro de cuentos cómicos. Era cantante, tocaba la guitarra, y amaba el tango.

Posdata: Lo conocí cuando llegó a Santa Fe a trabajar. Adoptó el bar Clapton (San Martín y Mendoza) como su lugar de estadía. Siempre de buen humor. Compañero con todos y con una gran capacidad de consumo alcohólico, que a más de uno lo hubiera terminado derrotando Parecía que la ciudad le gustó demasiado o que no tenía otro sitio, o motivo, que lo requiriera, por lo que se quedó mucho más tiempo de lo que lo han hecho otros artistas visitantes. Se mostraba amigable, sin importarle oficio, capacidad económica, estudios o preferencias futbolísticas de nadie. Daba la sensación de ser un buen tipo (Rodolfo O. Gianfelici).