Lun. 19. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
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NUEVO ESCÁNDALO DE LA POLICÍA DE BINNER-BONFATTI-LIFSCHITZ

NUEVO ESCÁNDALO DE LA POLICÍA DE BINNER-BONFATTI-LIFSCHITZ

Ya son hechos de rutina...

SANTA FE-ARGENTINA  Una decena de allanamientos y la detención de una veintena de policías, sacudió –aún más- una semana caliente para el gobierno propincial socialista-radical.

El mismo martes en que UPCN, ATE, Festram, los docentes, Ciprus y Amra iniciaban paros por 48 horas (tras haber rechazado la oferta salarial de Miguel Lifschitz), se conoció el nuevo escándalo policial.

Fueron detenidos 24 policías y se produjeron diversos secuestros de gran cantidad de material probatorio, como medio centenar de celulares, armas, municiones, documentación y drogas.

Las acciones se produjeron siguiendo directivas de la Fiscalía de Delitos Complejos (a cargo de los doctores Ezequiel Hernández y Mariela Jiménez). Ambos llevan adelante una investigación desde hace varios meses.

Los allanamientos se realizaron en Santa Fe, San José del Rincón y Recreo; en inmuebles particulares y en dependencias policiales.

Para ello se dispuso la intervención de Gendarmería Nacional, Asuntos Internos, y la División Judicial (de la Unidad Regional I, de la Policía).

En los inmuebles policiales allanados funcionn la base 3 del Comando Radioeléctrico (de Avenida Blas Parera y Gorostiaga); Trámites y Libertades; y Orden Público.

Los policías detenidos sufren acusaciones de “abuso de arma”; “falsedad ideológica en instrumentos públicos”; “torturas”, “apremios ilegales”, “robo” y “robo calificado”, entre otros cargos.

Los allanamientos se realizaron el lunes y martes, secuestrándose 3 revólveres (calibre 32), 6 pistolas (calibre 9 mm), un revólver (calibre 38), una mira telescópica (¡), un chaleco antibalas, y 4 cuchillos, entre otros elementos. A ello se agregaron cientos de municiones de diferentes calibres, como así también más de un centenar de vainas servidas (¿?). A ello se agregan los citados 50 celulares; notebooks; cámaras fotográficas y envoltorios con marihuana y cocaína.

Se trata de personal policial con varios años de antigüedad, que involucran sus ingresos en los gobiernos de gestión socialista-radical.