Vie. 20. May 2022, Santa Fe - Argentina
Política

LA NACIÓN O LOS FASCISTAS A LA OFENSIVA

LA NACIÓN O LOS FASCISTAS A LA OFENSIVA

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  La debilidad del gobierno nacional, deja espacios abiertos para que sean ocupados por diferentes sectores y exponentes de la derecha y el odio.

Allí están María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Javier Milei, Gerardo Morales, los medios controlados por los grupos Clarín y La Nación; una ofensiva general que hasta ha relegado a la mismísima Elisa Carrió...

Instalan temas y (supuestas) discusiones alentando el odio, la polarización y el engaño.

El caso más repudiable es el del derechista diario La Nación, que refiriéndose a los graves sucesos represivos del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando fueron asesinados una treintena de ciudadanos protestando en las calles del país, publicó en su editorial que en esos días se produjo un supuesto complot contra elpresidente Fernando De la Rúa.

Ocurrió el 10 de enero de 2022 donde el citado editorial se tituló: “Más de 20 años sin verdad ni justicia”. No apareció firmado porque es el pensamiento del medio.

Un editorial fantasioso, mentiroso, con falsedades. El hecho, en medio de la existencia de una vergonzante Corte Suprema de Justicia, no es otra cosa que una muestra de poder (ante ella), para exigirle que los responsables de la represión de esos luctuosos días se beneficien con fallo favorable (a su accionar represivo).

La Nación habla del 20 de diciembre de 2001 en que fue una “jornada de saqueos y convulsión social”; con “desórdenes callejeros”. Una forma de relato pretendiendo instalar una supuesta verdad que desemboque en un ‘premio’ para los responsables represores.

De la Rúa no fue víctima de ningún complot. Fue un presidente que mandó reprimir; que inclusive quiso sacar el Ejército a las calles; que tras quedar desbordado por su incapacidad, escapó en helicóptero. Abandonó la función para la que había sido electo. Defeccionó.

Nadie lo volteó; inclusive ningún funcionario suyo de esos días, lo ha sostenido ni mucho menos demostrado, en dos décadas.

Deberían saber los dueños, empleados e ideólogos de La Nación, que durante años, organizaciones sociales y gremiales, entidades defensoras de los derechos humanos y sectores de la sociedad argentina han venido reclamando justicia. Particularmente las familias de las 39 víctimas.

La Nación presenta como ‘víctimas’ a personajes de esos días, como el Secteraio de Seguridad y el jefe de la Policía Federal. Dos funcionarios que se negaron a escuchar y cumplir la orden de la jueza Federal María Romilda Servini de Cubría, que pidió detener la represión.

Ellos sostuvieron que era “imprudente o inoportuno” (¿?). Mientras que el principalísimo responsable de ello, el presidente De la Rúa -que decretó ilegalmente el Estado de Sitio-, ya había sido sobreseído por la Corte Suprema de Justicia (entre los que votaron a su favor, se encuentran dos que continúan siendo cortesanos: Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda).

Inclusive La Nación buscando defender el accionar represivo, llega a dudar de quienes fueron los responsables de los disparos, pretendiendo liberar de cualquier responsabilidad a las fuerzas de seguridad estatales, y dejando abierta la sospecha que las muertes podrían haberse producido por el uso de armas ‘caseras’ (¿?).

Está claro que la justicia ‘trabajó’ de manera lenta. Pero también que se orientó para evitar que las pruebas, los testimonios, y las pericias concluyeran en que existió un accionar represivo planificado.

No se trataron de acciones ‘aisladas’, ‘individuales’ o de ‘errores’ en el uso de armas. Pero no conformes con todo este andamiaje de mentiras, La Nación defiende la prescripción de la acción. Justamente lo que debe decidir... la Corte Suprema.

Finalmente el cuestionado y vergonzante editorial, reclama que sea la Corte, “último baluarte de la libertad, dignidad y honor ciudadanos”, la que emita juicio definitivo sobre un asunto que “no debió permanecer sin justicia por tanto tiempo”.