Lun. 26. Oct 2020, Santa Fe - Argentina
Política

MACRI: OTRO ESCÁNDALO DE ESPIONAJE

MACRI: OTRO ESCÁNDALO DE ESPIONAJE

LA PLATA-ARGENTINA  (PrensaMareEl juez federal Alejo Ramos Padilla procesó a Pablo Pinamonti. Fue el máximo responsable de las bases que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) creó por toda la provincia de Buenos Aires (antes de las elecciones legislativas de 2017).

Desde estas bases, los espías del macrismo se dedicaron al espionaje político; pero además a espiar a organizaciones intermerdias, a integrantes de comedores comunitarios; y hasta a las organizaciones que reclamaban por la aparición de Santiago Maldonado.

Lo hecho por estor grupos fue un verdadero ataque a la democracia, espiando sin ningún requerimiento judicial. Lo que en verdad se transformó en una clara persecución a quienes no pensaban como ellos. El juez también convocó a indagatoria para la semana próxima a los máximos responsables de la AFI macrista y al resto de los responsables del llamado ‘Proyecto AMBA’.

El mismo duró poco, pero dejó se asemejó por su forma de actuar con las delegaciones de la terrorista Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que operara en épocas dictatoriales.

Entre 2016 y 2017, el responsable de la AFI, el socio y amigo personal de Mauricio Macri, Gustavo Arribas le otorgó el poder en suelo bonaerense para el entramado de espionaje al abogado Pablo Pinamonti. Dispuso de 6 bases nuevas que se sumaron a delegaciones que ha tenido la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en la provincia.

Esas bases ‘tradicionales’ eran las de Bahía Blanca, La Plata y Mar del Plata, y se agregaron las de Pilar, Haedo, Quilmes, San Martín, La Matanza y Ezeiza.

La última era manejada por Ricardo Bogoliuk, ya procesado y detenido como miembro de la banda del falso abogado Marcelo Sebastián D’Alessio.

La investigación de Padilla pudo demostrar que las bases se crearon con el argumento de investigar el narcotráfico o la trata de personas; sin embargo, fueron usadas para espiar a militantes políticos y sociales, en un año electoral.

Ocurrió que ese año de 2017, la expresidenta Cristina Fernández se presentó como candidata a senadora por la provincia. Fue así que la espiaron; elevaron informes y conclusiones; pero también el detalle de las chapas patentes de los vehículos que participaron de una manifestación política peronista opuesta al PRO.