Dom. 18. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Ámerica

UN VASO DE AGUA SALADA...

UN VASO DE AGUA SALADA...

Alegría del macrismo en las calles nuevayorkinas, mientras el país está paralizado...

SANTA FE-ARGENTINA  Desde EEUU en una entrevista, el presidente argentino Mauricio Macri anticipó lo que el establishment quería escuchar: que irá por la reelección.

Eso –de seguro- debe otrogar tranquilidad a “los mercados”; pero no significa que abran la billetera. Porque en el tira-y-afloje con el FMI, estos últimos anticiparon que el stand by rondaría en apenas los cinco mil millones de dólares. Una cifra exigua, para una economía argentina llevada al descalabro.

La visita de Macri a EEUU, para asistir a la nueva Asamblea anual de la ONU, conlleva toda una serie de acciones ‘colaterales’, que tanto el macrismo, como el poder neoliberal aprovechan para presentar como un “hecho trascendente”.

Por cierto que la visita no tiene nada de ello. Se trata de una asistencia protocolar, en cuanto al organismo mundial, como la que realizan otros mandatarios. Lo sustancial del viaje de Macri está en que todo el poder económico-financiero estadounidense (y europeo) quieren que termine de cerrar un nuevo acuerdo con el FMI, que otorgue ciertas “certezas” en cuanto a un rumbo económico que le imponen, y los funcionarios aceptan alegre y convencidamente.

En el FMI, como en el Tesoro y Departamento de Estado estadounidense no dejan pasar por alto, que Macri firmó un acuerdo meses atrás, que no ha podido cumplir. La “bicicleta financiera” instalada en el país como política de Estado hizo esfumar el primer envío dinerario. Y, a este ritmo, todo el dinero que le transfieran al macrismo se esfumará.

Todos coinciden en que se está ante un “barril sin fondo”, y que la economía argentina es insustentable. El tema está en cómo hacen para sostenerla sin que estalle, pero a la vez, ir transformándola en cada vez más débil para avanzar sobre lo que consideran de interés.

Desde el gobierno argentino se muestran satisfechos porque ya han cerrado “un nuevo acuerdo”, y ello es mostrado como “un triunfo” del “retorno de Argentina al mundo”. Pero lo cierto es que esta nueva firma es una mínima ampliación de fondos de unos 5.000 millones de dólares (que se agregarán al monto original de 50.000 millones de julio).

La idea del macrismo era obtener un mínimo de 15.000, aspirando a que se transformaran en 20.000 millones. Pero la orden del equipo de Christine Lagarde fue la de mostrar alegría, realizar felicitaciones, sonreir para las fotos, y asistir juntos a un evento gastronómico pero… cuidando su billetera.

Habrá que ver qué sucede en las próximas semanas con lo firmado por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne. Si se logra estabilizar la quebrantada economía, o si por el contrario, el poder neoliberal continuará avanzando. Por lo pronto, si todo se mantuviera en calma, sería ya con el dólar cerca de los $ 40, y con la tasa de interés en el 60%... algo así como un vaso de agua salada en el desierto...