Mar. 17. Set 2019, Santa Fe - Argentina
Política

DE SALARIOS CADA VEZ MÁS BARATOS AL CONTROL DEL DÓLAR

DE SALARIOS CADA VEZ MÁS BARATOS AL CONTROL DEL DÓLAR

Qué difícil será 'arreglar' el país...

SANTA FE-ARGENTINA  (Editorial, PrensaMare)  La prensa hegemónica que diariamente se esfuerza por instalar la cultura dolarista, nada dice de uno de sus principalísimas consecuencias.

Se brindan datos, encuestas, ‘estudios’, estadísticas y hasta se hace futurología. Pero nada se habla que cuando más crece el dólar (y se devalúa el peso argentino), se reducen los salarios (y jubilaciones) a niveles internacionales.

En otras palabras: lo que cobra un trabajador (o jubilado) es cada vez más barato para quienes disfrutan de la economía dolarizada.

La excusa del dólar alto es que ello favorece la exportación (¿?). Cuando en verdad lo que favorece es que quien tiene dólares (y muchos) pueda comprar más barato lo que queda en pie en el país. Inclusive este dólar le gana a la disparada (e incontrolada) inflación, mientras el poder adquisitivo del ciudadano común, se reduce.

El discurso neoliberal es que se necesita un dólar caro para impulsar las exportaciones. Esto significa que para conseguir dólares, los trabajadores deben aceptar pérdidas en su capacidad de compra de sus ingresos (¡).

Pero la verdad es que un dólar alto no incentiva el volumen de exportaciones. Y a la vez… agranda los ingresos de los exportadores.

Lo cierto es que con este plan o desarrollo económico de Cambiemos, lo que se va al exterior son bienes del sector primario. Ello significa que los grandes ganadores están en el poderoso (y  pequeño) complejo agropecuario, productores de hidrocarburos, las mineras y algún otro commoditie.

Las exportaciones no tienen absolutamente nada que ver con el valor del dólar interno, sino que responden al mercado internacional -precio y demanda-; porque se trata de negocios de grandes firmas, generalmente multinacionales. No de alguna Pyme.

Asimismo, un dólar bajo no incentiva más la fuga de capitales. Ella es una constante que aplican los especuladores y las multinacionales, independientemente del precio del dólar.

El dólar libre, a un valor que “pongan los mercados”, ha sido el discurso de campaña de Mauricio Macri y de los medios de comunicación hegemónicos. Así, mientras el Estado administraba su valor (con el anterior gobierno peronista, hasta diciembre de 2015), el dólar cotizaba a $ 9,50.

En inicios de agosto de 2019 ya superaba los $ 46,60 (¡). Tras las elecciones PASO, avanzó a $ 60. No existe aquella mentira del “cepo cambiario”, pero habrá que ver cuantos de los sectores medios de los que pedían disponer del dólar libre, ahora lo pueden comprar…

Lo cierto es que esta gestión económica macrista ha llevado al país al caos económico-financiero. Se han agotado las fuentes financieras; y ha paralizado el accionar económico interno. Por lo cual se hace cada vez más difícil conseguir dólares. Ello sin considerar que se han “rifado” más de 50.000 millones de dólares (prestados por el FMI) en un año.

Al sector público le faltan dólares; el sector privado los ha acumulado alegremente (depositado en bancos locales; en sus casas; o en el exterior). Dólares declarados o no, disfrutando de descansar en cuentas offshore.

Para peor (para el país) todos esos cientos de miles de millones de dólares, no se pueden considerar que “apostarán por el país”; no regresarán; mucho menos para pensar en un posible plan de desarrollo económico. Esa es la realidad que dejará Macri.

Con él, no llegó la prometida “lluvia de inversiones”; y lo que es peor: se ha fugado muchísimo dinero en sus más de 3 años de gestión.

Quien sea próximo presidente (Macri o Alberto Fernández) no tendrán dólares; y no podrán acceder al financiamiento en el mercado de capitales internacional; ni qué pensar en una “ayuda” del FMI

Esa falta de dólares no va a permitir atender los escandalosos compromisos de deuda externa comprometidos por Macri; van a faltar en el mercado que solo confía en “ahorar en dólares”; para que las multinacionales giren sus utilidades al exterior; y para atender las necesarias importaciones.

Resulta evidente que si triunfa Macri, apostará a “más de lo mismo”. Él se ha encarga de expresarlo a los cuatro vientos. Habrá que ver, qué pedirán el FMI y las potencias occidentales, además de las reformas previsional y laboral.

Si triunfa Fernández, y para llevar adelante una propuesta política totalmente contrapuesta a lo que instaló Cambiemos, habrá que realizar una correcta administración del mercado de cambio y del comercio exterior.