Dom. 25. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

THE NEW YORK TIME, HACE POLÍTICA…?

THE NEW YORK TIME, HACE POLÍTICA…?

Alguna duda...?

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  La hipocresía sale a la luz. Y con “bombos y platillos”, porque sus mentores consideran que ello  es “lo” justo, “lo” valedero”, y “lo” merecido.

Si. Uno de los medios escritos más influyentes del mundo demuestra de manera contundente que “hace política” (alguien lo dudaba…?). En ese sentido, la ex editora ejecutiva del The New York Times denunció que el reconocido periódico se ha transformado "inequívocamente" en anti-Donald Trump, con el objetivo de ir erosionado la imagen del jefe de la Casa Blanca.
Jill Abramson, periodista que dirigió el diario entre 2011 y 2014, aseguró que el Times tiene un incentivo financiero para golpear al presidente. Confirmó además que el desequilibrio está ayudando a erosionar la credibilidad presidencial. En un libro que será publicado próximamente, Abramson se refirió al rol fundamental que está teniendo en ese objetivo su sucesor, Dean Baquet.
"Aunque Baquet dijo públicamente que no quería que el Times fuera el partido de la oposición, sus páginas de noticias fueron inequívocamente anti-Trump", escribió Abramson en el libro "Merchants of Truth" ('Mercaderes de la Verdad').
En el libro (que ahonda en el negocio del mundo de las noticias en Estados Unidos), agregó que cree que lo mismo se aplica en The Washington Post. Afirmando que, con el ingreso de Steve Bannon como estratega de campaña de Trump el matutino decidió convertirse en el "partido de la oposición".
"Algunos titulares contenían opiniones crudas, al igual que algunas de las historias que fueron etiquetadas como análisis de noticias", continuó. "Cuanto más se percibía que era anti-Trump the Times, más desconfiaba de su parcialidad", añadió.
Trump considera al New York Times, así como a The Washington Times y a la CNN, como los medios que encabezaron la línea de 'Fake News' (noticias falsas) contra su gobierno.
No es la primera que The Times se enfrenta con acusaciones sobre su parcialidad liberal, incluso antes de que Trump se metiera en política y se convirtiera en su crítico más duro.