Lun. 10. Dic 2018, Santa Fe - Argentina
Ámerica

LA CARAVANA, Y EL DESPRECIO DE TRUMP

LA CARAVANA, Y EL DESPRECIO DE TRUMP

Ya nada sorprende en boca del mandatario estadounidense...

CIUDAD DE MÉXICO-MÉXICO  El presidente estadounidense Donald Trump tiene acostumbrados al mundo, con sus declaraciones rimbombantes, racistas e insultantes. Es común en él; tanto que el mundo lo considera una “normalidad”.

Ahora que avanza una caravana de inmigrantes centroamericanos que pretenden ingresar en ese país (cruzando México), el mandatario ha salido a hablar que en ella existen supuestos "individuos desconocidos de Oriente Medio mezclados en ella".

De esta forma, amenazante y sin probanza alguna, arroja una acusación de “islamismo” como si el solo hecho de profesar dicha fe constituyera un delito. Antes, lo había escrito en su cuenta de Twitter: “Tristemente, parece que la Policía y el Ejército mexicanos son incapaces de detener la caravana que se acerca a la frontera sur de EEUU. Criminales y personas desconocidas de Oriente Medio se han mezclado en ella. He alertado a la Policía Fronteriza y al Ejército de que esto es una emergencia nacional. ¡Debemos cambiar las leyes”.

La desesperación de centroamericanos condenados al hambre en sus países, porque sus gobernantes adoptan políticas que les impone EEUU y el occidente dominante, son destratados y criminalizados. Trump los acusa de esconder en dichas filas a 'miembros del ‘estado islámico’ (banda terrorista de la que –vaya paradoja-, EEUU tiene muchísimo que ver).

También escribió: “Vais a encontrar MS-13 (también conocida como Mara Salvatrucha, la organización de pandillas criminales que existe en varios países americanos, y con relaciones esctrechas con el FBI y la CIA…), vais a encontrar gente de Oriente Medio, lo vais a encontrar todo. ¿Y sabéis qué? No les vamos a permitir entrar a nuestro país”.

La maniobra des-informativa ya había sido iniciada desde Fox News, la cadena que comenzó con esta mentira. Pero quienes luego tomaron distancia: "No sabemos de ninguna evidencia que sugiera que (Trump) está en lo cierto, y el presidente no ha aportado pruebas".

A su vez el jefe de corresponsales de la CNN en la Casa Blanca, manifestó: "Mujeres, niños y hombres de Centroamérica han caminado durante días. Dicen que escapan de la violencia y la pobreza de sus países de origen. Algunos esperan encontrar asilo en EEUU, como ordena la ley; otros sólo tratan de llamar la atención sobre la situación de sus conciudadanos".

Tras que algunos medios tomaran distancia de las infundadas acusaciones trumponistas, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo que el presidente "claro que tiene pruebas" (¿?) de la presencia de gente de Oriente Medio en la caravana.

Agregando que "Cada día 10 individuos o conocidos terroristas tratan de entrar en nuestro país". Una expresión que agregó aún más confusión a todo este mamarracho de la gestión Trump, pues la señora Sanders habla directamente de "terroristas", cuando el mandatario alude a "gente de Oriente Medio".

A todo ello, el vicepresidente Mike Pence afirmó: “La caravana está compuesta por muchas familias vulnerables, menores y ancianos explotados por los que trafican con seres humanos y por bandas criminales. No nos quedaremos quietos mientras esta afrenta se aproxima a nuestra frontera... Debemos asegurarla, levantar el muro, cerrar las lagunas (legales) y arreglar este sistema migratorio roto que tenemos. ¡Recordad las legislativas”.

Para ciertos analistas esta caravana se trata de una “buena oportunidad” electoralista de Trump, que se posiciona de manera dura tratando de juntar votos (anti-inmigratorios) con vistas a las elecciones legislativas del 6 de noviembre en EEUU. Pero también es bueno tener presente que la arrogancia trumponiana no se ha quedado en esas acusaciones sin pruebas, sino que ha apelado a la extorsión lisa y llana.

Porque ha amenazado a los países centroamericanos -muy pobres-, con recortarles "sustancialmente" la ayuda económica que EEUU les concede anualmente (como represalia por el avance de la caravana): "Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a EEUU. Comenzaremos ahora a recortar o reducir sustancialmente la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos", les avisó desde su Twitter.

Al respecto, el Departamento de Estado, en el año fiscal 2018, ha destinado 84 millones de dólares en asistencia extranjera a Guatemala; 58 millones a Honduras; y otros 51 millones a El Salvador. Pero desde antes de producirse esta marcha, Trump ya había decidido bajarles esas ayudas. Tanto que Trump para el año fiscal 2019 estableció (para que le apruebe el Congreso), que las ayudas sean de 69 millones de dólares para Guatemala (-15 millones); 66 millones para Honduras (+8 millones); y 46 millones para El Salvador (-5 millones). En conjunto, una baja de -12 millones.

Pero esto no es nuevo, pues Trump recortó la ayuda a Centroamérica desde que llegó al poder en enero de 2017. Los fondos para este año fiscal suponen una reducción del 29% respecto al periodo anterior. Pero igualmente el presidente ya advirtió que su Gobierno entrega "mucho dinero" a esos países. Por lo que se puede entender que el tema de la caravana es apenas una maniobra de oportunismo político, para justificar sus recortres.

La caravana está compuesta por unos 4.500 migrantes, con un recorrido de entre 2.000 y 4.000 kilómetros para llegar a lafrontera México-EEUU. Se hace con temperaturas que superan los 30 grados, con una caminata diaria de unos 40 kilómetros. Extraoficialmente se dice que han muerto solo 2 personas en el trayecto. Viajan sin nada, de allí que algunos piden limosna; con casi nada de equipaje, con lo puesto. Agradecen las ayudas del pueblo mexicano, que les entrega comidas, agua, medicamentos y ropa. Ante el desprecio de Trump y las clases dirigenciales, el pueblo muestra una gran solidaridad.