Jue. 25. Feb 2021, Santa Fe - Argentina
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OTRA PRUEBA DEMUESTRA QUE NISMAN MENTÍA

OTRA PRUEBA DEMUESTRA QUE NISMAN MENTÍA

SANTA FE-ARGENTINA  (Editorial, PrensaMare)  El gobierno de Corea del Sur (alineado totalmente con EEUU), envió a la cancilerría argentina en 2014 un pedido de información sobre Mohsen Rezai, el excomandante de los Guardias Revolucionarios iraníes.

Ello en razón que tenían previsto invitarlo al país. La respuesta de Argentina fue que el gobierno de Cristina Fernández (siendo canciller Héctor Timerman), mantuvo en su momento las órdenes de captura con alertas rojas de Interpol libradas contra los sospechosos (que Israel y EEUU acusa de haber cometido el atentado contra la AMIA).

Dichas ordenes se mantuvieron inclusive después de haber firmado el Memorándum con Irán. La invitación surcoreana en verdad era una maniobra política para “colaborar” con la distención que proponía el presidente, Barak Obama.

De allí que invitaría a Rezai a visitar Seúl. Ante ello, la respuesta argentina fue inmediata y rubricada por el vicecanciller Eduardo Zuaín (fechado el 25-4-2014). Allí se indica que si Rezai viaja a Corea del Sur, la Argentina pedirá ladetención y extradición. También la cancillería informó de ello al juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral.

Este cruce de información requerido por los surcoreanos se produjo un año después de la firma del Memorándum. El fiscal Natalio Nisman tomó conocimiento de ello; sin embargo, más de un año después apareció con su mediatizada y sin sustento “denuncia” verbal.

En otra palabra: Nisman estaba al corriente que la presidenta mantenía su postura con los sospechosos.

Textualmente la respuesta argentina a Corea del Sur sostiene: “Quiero manifestarle que de concretarse la invitación y la visita del funcionario mencionado (Mohsen Rezai) o de cualquier otra persona en la misma situación, nuestro país solicitará la inmediata aplicación del Tratado de Extradición firmado entre la República Argentina y la República de Corea y que entró en vigor el 9 de noviembre del año 2.000”.

Ello en razón que Argentina mantenía las órdenes de captura con alertas rojas de Interpol.

El tramitante surcoreano fue el n° 2 de dicha representación diplomática, consejero Joyoung Jeon. Lo atendió el representante especial para Asuntos de Terrorismo, ministro Fernando Lerena, y ello quedó registrado en la cancillería argentina en un documento que tiene el título de “Confidencial”.

Mientras la CIA, el Mossad y la prensa argentina ‘operaban’ en contra del Memorandum de Entendimiento de Argentina con Irán, el presidente Obama avanzaba (silenciosamente) en firmar un Memorándum con… Irán.

Tanto es así que el mismo fue firmado en abril de 2015, entre Estados Unidos, Rusia, Alemania, China, el Reino Unido y Francia (de un lado), e Irán (por el otro). Así se levantaron las sanciones a cambio de reducción de los programas nucleares iraníes. Las negociaciones habían comenzado mucho antes de abril de 2014 (cuando se produjo la consulta surcoreana con Argentina). Lo que buscaban desde Seul era “aportar” desinteresadamente a la estrategia diplomática de Washinton de acercamiento con Irán.

El juez actuante en la causa AMIA, Canicoba Corral, inmediatamente fue informado de la consulta surcoreana. Fue notificado por el Director de Asuntos Jurídicos de la Cancillería, Horacio Basabe.

De esta forma…

Queda perfectamente demostrado que tras la firma del Memorándum con Irán (el 27-1-2013), Argentina seguía sosteniendo las órdenes de captura. Pero, mintiendo, Natalio Nisman salió a “denunciar” verbalmente y ante los medios lo contrario.

Nisman en su mediatizada denuncia, mostró una notable incapacidad investigativa e intelectual. No aportó pruebas, que demostraran una supuesta intención del gobierno peronista para lograr la impunidad para los iraníes.

Luego de ello, y su suicidio, la DAIA respaldo las inconsistencias de Nisman, llegando a denunciar a Cristina y a Timermann por “traición a la Patria”. Como para reforzar que la acusación de Nisman era una mentira, el exsecretario general de Interpol, Ronald Noble, declaró en numerosas oportunidades que la denuncia de Nisman (del que era muy amigo) era falsa.