Mie. 13. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

EL PODER LE BAJA EL PULGAR A MACRI

EL PODER LE BAJA EL PULGAR A MACRI

Lo previsible...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El poder dominante en el país ha concluido en que Mauricio Macri está en cuenta regresiva. Que lo ocurrido el 11 de agosto en las elecciones PASO, es literalmente imposible de revertir.

El golpe ha sido en las urnas para Macri y todos sus socios y aliados políticos, pero también para el proyecto que el representa. Los números van más allá de las urnas y el conteo y ha golpeado a todo el poder dominante. De allí que sus integrantes ya van re-adecuando sus políticas.

Resultaron golpeados de una manera inesperada. Los mismos que durante 3 años habían decidido la ‘sepultura’ política de Cristina Fernández, sufrieron una desconcertante derrota.

Así lo analizaron en ámbitos dirigenciales religiosos, comerciantes, empresarios y entidades intermedias en general. Lo que se extendió a las embajadas, que debieron salir a explicar que el reino que habían aplaudido por 3 años, se escurría entre sus manos.

Si Macri pensaba que tras su derrota, sus amenazas a quienes no lo votaron y su aliento para ‘castigar’ con lo mejor que ellos saben manejar, el dólar, iba a revertir la situación, se equivocó.

Porque el poder en serio comprendió que el presidente que defiende sus intereses, ya no les sirve más. Que no puede garantizar ni siquiera un mínimo de falsedad ante la ciudadanía.

Entonces: para qué defender a un personaje que no les sirve. Para qué pagar un costo innecesario. Lo único que pretende este poder es que la fórmula Fernández-Fernández no triunfe en primera vuelta. Que si la victoria es inevitable, que sea con agonía y en segunda vuelta. Como para al asumir, las nuevas autoridades lleguen más condicionadas políticamente.

Mientras tanto, han seguido distanciándose de Macri. Y fiel a su camaleonismo empresarial, han salido a pedir reuniones con “los ganadores”.

Saben que se van a producir sustanciales cambios en economía, y quieren estar anoticiados; participar de ellos; y si es posible, condicionar.

El denominado (e impresentable) llamado “círculo rojo”, está –aprovechando su denominación-, ‘al rojo vivo’. Ahora hasta se quejan porque la gran devaluación le ha hecho perder valor a sus empresas. Lo que desalienta la inversión…

Una expresión por demás de cínica. Cuando Cristina dejó el gobierno, el dólar cotizaba a $ 9,87, y recién ahora se dan cuenta que la devaluación es perjudicial, con el dólar a $ 60…

En cuanto a la inversión, en 3 años no vino nadie con dinero al país para apostar al desarrollo, y creación de empleo. Solo vinieron a aprovechar la fista de la ‘patria financiera’, y recién ahora se percatan

Inclusive protestan porque ahora el crédito no aparece. Y bien valdría preguntarles cuándo estuvo presente en estos 3 años de devaluación, hiper-endeudamiento, inflación descontrolada, y fiesta de bonos…

Mientras el país ha sido rifado, los trabajadores y jubilados perdieron poder adquisitivo, se redujo el consumo interno, creció la desocupación y se fugaron decennas de miles de millones de dólares, este poder real miró para otro lado, y ahora reclama “pre-vi-si-vi-li-dad”

Cuando Macri asumió, eligió a la Asociación Empresaria Argentina (AEA) como interlocutora principal. Era comprensible. En septiembre de 2019 –más de tres años después- asistió a un evento organizada por dicha entidad y la frialdad con que lo trataron, el poco tiempo que le dieron para hablar, y el único aplauso recibido (tras su discurso), evidenció que sus (antes) amigos empresarios no lo soportan.

Cuando los primeros días del mismo septiembre la Unión Industrial Argentina (UIA) conmemoró su Día de la Industria, Macri no fue. Envió a un personaje totalmente devaluado, sin poder y sin ideas. El mismísimo ministro de Producción Dante Sica. Solo recibió reclamos y críticas.

Lo mismo se escucha ahora en la Bolsa de Comercio, en la Cámara de Agentes de Bolsa, entre los representantes de automotrices multinacionales, en ambientes de representantes del comercio…

Todavía falta para que se vote; para que Fernández-Fernández festejen; y para que asuman (como todo hace prever). Mientras tanto el poder en serio trabaja. Posiblemente apueste a ahondar más la brecha entre ricos y pobres, para que la (esperada) remontada económica del futuro gobierno resulte más difícil, más negociada, y con ello le genere más debilidad y protestas sociales.

Apelando a un tango, y con una sutil rectificación: “el músculo duerme, la ambición no descansa”.