Sab. 21. Set 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

PÉSIMO MOMENTO (Y FUTURO) PARA EL DEPORTIVO ESPAÑOL

PÉSIMO MOMENTO (Y FUTURO) PARA EL DEPORTIVO ESPAÑOL

Malas gestiones lo llevan a esta situación...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  Pareciera que es un espejismo o un invento, pero en algún momento, el Deportivo Español de los años 80, tuvo su espacio en Primera.

Durante 14 años estuvo en la máxima categoría del fútbol argentino. Hoy está en la Primera C. Un club que jugó un torneo internacional (Copa Conmebol); que hizo una gira por el exterior (por Japón y Corea); y que clasificó tercero (temporada 1988-1989, detrás de Independiente y Boca Juniors).

Este presente es durísmo; porque luego de una pobrísima campaña, cayó a la Cuarta categoría. Una entidad que llegó a mostrar 25.000 asociados. Que fue fundado por inmigrantes españoles en 1956 y en menos de 3 décadas daba que hablar en el fútbol grande.

Para algunos el responsable de todo lo grande ha sido su presidente Francisco Ríos Seoane. Para otros, el responsable de su derrumbe ha sido Francisco Ríos Seoane.

Todo se originó a partir de la fusión del club con dos instituciones de la colectividad española: Club Español y el Hospital Español. Así surge la Unión Española, y la caída, porque esa sociedad se disolvió (por supuesto fraude fiscal). El club recuperó su anterior denominación, pero nada pudo detener su iniciada caída.

En el 2000, tras 2 años de estar declarado en proceso de quiebra y 2 cierres temporales, Español cerró los terrenos del club fueron a parar al Gobierno de la Ciudad. Fueron los simpatizantes los que (con la ocupación) impidieron el remate.

Luego reflotaron el club, con el nombre legal de: Club Social Deportivo y Cultural Español de la República Argentina (una nueva institución). Adoptó el escudo y mantuvo su plaza en la Primera B. Pero sin poder usar sus espacios deportivos (recién en el 2008 lo pudo hacer en calidad de “comodato” – hasta el 2018.

Todo indica que el Gobierno de la Ciudad no le entregará los terrenos, que serán usados por el Ministerio de Seguridad, para ampliar la escuela de policías.

Nuevamente corresponderá a los simpatizantes cargarse de ganas e ideas para poder recuperar al club que, jugando en la Primera C, le espera un presente durísimo, sin ingresos, sin esponsores, y sin recaudaciones.