Mar. 20. Oct 2020, Santa Fe - Argentina
Opinión

A PROPÓSITO DE NISMAN Y LAS MENTIRAS

A PROPÓSITO DE NISMAN Y LAS MENTIRAS

SANTA FE-ARGENTINA  (Editorial PrensaMare)  Se continúan cayendo (una a una) todas las mentiras montadas en torno al suicidio del fiscal Natalio Nisman.

Desde los medios hegemónicos, y un importante sector de las dirigencias del país se afirmó durante 4 años que el Cuerpo Médico Forense (CMF; dependiente de la Corte Suprema de Justicia), manipuló la autopsia del suicidado.

Se exponía como prueba que la autopsia se fotografió y se grabó en video, pero sin audio. Es decir: que se evitó que se escuchara lo que expresaban los forenses. Se decía desde el poder manipulador que de esa forma se escpndían las verdaderas conclusiones.

Esta fue ‘la verdad’ instalada por quienes usan políticamente la muerte del suicidado; y concretamente desde la alianza Cambiemos.

Pero ahora se ha conocido que el audio… está en la causa judicial. Lo que significa que nunca existió maniobra alguna de ocultamiento.

Recientemente, los abogados del informático Diego Lagomarsino, cuando analizaron el video, se encontraron con que existe el audio.

Una vez efectuada la autopsia en la Morgue por el CMF, se concluyó en que "no había participación de terceras personas en la muerte de Alberto Nisman". No es una noticia o novedad. Porque en su momento, el titular de la Morgue, Fernando Trezza, se lo informó telefónicamente a la fiscal Mónica Fein en la mañana del 19-1-2015 (luego de encontrarse el cuerpo).

Y este tema tampoco constituye novedad alguna, pues consta en la causa. Porque la fiscal lo dejó asentado en un acta (con referencia a la llamada telefónica del médico), y –para los memoriosos de los medios-, ella lo hizo pública ante el periodismo esa misma mañana.

De esa forma se caía la gran mentira del crimen. Por lo que inmediatamente se comenzó a atacar al CMF, para desprestigiarlo y para deslegitimar tal conclusión.

Fue así que surge el realizar un posterior estudio a cargo de Gendarmería. Justamente la fuerza que comandaba… la ministra Patricia Bullrich. La misma que, al momento del suicidio fue una de las principalísimas ‘denunciadoras’ del hecho instalando en la sociedad el supuesto crimen.

Lo que vino después era escandaloso, pues Gendarmería realizó una “conclisón” según lo que había instalado Bullrich, la derecha, el antiperonismo, el neoliberalismo y diferentes entidades interesadas en responsabilizar al peronismo de un hecho que jamás existió.

Fue así que Gendarmería concluyó en “su estudio” (supuesto) que a Nisman lo mataron. El invento fue de tal magnitud que la historia cuenta que a Nisman lo golpearon reiteradamente; que le fracturaron de la nariz; que tenía signos de golpes en los riñones, boca, y una pierna; que luego lo durmieron usando ketamina.

Claro que dejaron demasiado huecos en semejante invención. Porque la ketamina no se usa para dormir a seres humanos; y además, no pudieron decir cómo se la habrían suministrado…

Este estudio a la medida de lo pedido por la ministra a sus conducidos, necesitaba de otro paso judicial. Y fue que el juez Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano dieron al no posibilitar que se efectuara una confrontación de lo inventado por Gendarmería y lo concluido científicamente por el CMF. De esta forma dejaron afuera nada más y nada menos que a quienes más saben y son expertos en el tema: los forenses.

El audio del video expone lo común en este tipo de tareas. Diálogos con ruido de los instrumentos. Pero también se escuchan comentarios sobre elperiodismo; que en enero no hay noticias; y hasta realizan alguna pequeña broma. Analizan órgano por órgano; refieren y citan la trayectoria del proyectil; nada dicen de ls (supuesta) existencia de golpes. Nada raro ni secretismo, en la hora y 46 minutos que dura el video.

La mentira de Gendarmería (y Cambiemos) ha sido tan vergonzante que al afirmar que existió una fractura en la nariz de Nisman, contradicen a la médica que lo revisó en el baño del edificio Le Parc (en su epartamento); a la revisión de los dos forenses que hicieron la autopsia; y a los trece (13) forenses que luego firmaron las conclusiones en una junta médica.

También afirmaron los gendarmes que la hora de la muerte había sido otra. Y a partir de allí se instaló mediáticamente que no se había grabado el audio como una maniobra de ocultamiento.

Bueno: el audio estaba y está.

Con este falso argumento de los que defienden el supuesto ‘crimen’, se cayó otra de las grandes mentiras. Cada vez es más fuerte la conclusión del suicidio; que lo hizo en el interior de un departamento cerrado; donde no existieron ‘terceros’; donde no existe prueba o rastro alguno de “otras personas” (se acuerdan del ‘comando iraní llegado de Uruguay’, que “denunció Elisa Carrió…?); que las manchas de sangre de Nisman se expandieron en derredor de su cuerpo (así lo demuestran las fotos de paredes y moviliario salpicados), porque no existía nadie junto al suicida.

Hasta se ha caído la acusación sobre Lagomarsino, pues él no estaba en el edificio Le Parc al momento de la muerte del Nisman. Las mismas cámaras de seguridad del edificio y de los peajes, así lo demuestran. Una tras una, las mentiras se van cayendo.