Vie. 03. Dic 2021, Santa Fe - Argentina
Política

BONO A 100 AÑOS O EL ESCÁNDALO ENTREGUISTA

BONO A 100 AÑOS O EL ESCÁNDALO ENTREGUISTA

SANTA FE-ARGENTINA  (PrensaMare)  La Auditoría General de la Nación (AGN) emitió un informe tras analizar el bono a 100 años emitido por Luis Caputo en el Ministerio de Finanzas (presidencia de Mauricio Macri).

Afirma que Caputo se habría beneficiado personalmente con la operación. Una operatoria que le garantizaba a los inversores una tasa de 7,9% por un siglo.

El saldo de esa operación permitía a los especuladores "que en 13 años de plazo pudieran recuperar la inversión inicial y tener 87 años de ganancias netas", señala el informe.

La AGN cuestionó la emisión del bono por 2.750 millones de dólares a 100 años (efectuado en 2017). En junio de ese año, el fiscal Federal Juan Pedro Zoni imputó a Caputo por sospechas de "conductas delictivas" en perjuicio del Estado. Pidió al juez Federal Ariel Lijo que investigara la operatoria.

En marzo de 2018, Lijo decidió desentenderse del expediente (lo que fue entendido como un ‘favor’ al gobierno, y a la vez, “no tener problemas” con el Ejecutivo).

La decisión de Caputo “carece de estrategia de financiamiento”; o sea que eligió ese financiamiento cuando existían mejores condiciones de financiamiento.

En total se recepcionaron 25 ofertas alternativas por parte de bancos internacionales (todas con menores plazos y tasas). Sin embargo, por decisión de Caputo ni siquiera se registraron que ellas fueran analizadas.

Desde el informadísimo Financial Times definieron (en un artículo), a ese bono como lo “más delirante” del mercado internacional.

Agrega la AGN que “se permitió participar de la operación a un fondo de inversión creado por el entonces ministro de Finanzas que diseñó el instrumento de endeudamiento”...

Se favoreció a Noctua Asset Management LLC, que había sido fundado por... Luis Caputo en 2009 (¡). O lo que es lo mismo: Caputo fue emisor del bono y a la vez el comprador.

Argentina aceptó por 100 años una tasa de 7,9% anual, "sin posibilidades de rescate anticipado en caso de que las condiciones internacionales cambiaran, producto de impracticables cláusulas incorporadas en el prospecto de emisión", descubrió el análisis del organismo estatal. En 2017 la tasa de interés de Estados Unidor era de 1%.

También pudo probarse que “la emisión del bono del siglo no estaba contemplada en el programa financiero anual... No se incluyó un análisis de alternativas de colocación y se fijó un endeudamiento oneroso por 100 años. Había otras posibilidades, como avanzar con bonos ya existentes. Tampoco se eligió la moneda ni la tasa de interés recomendada por los bancos”.

Se trató de una escandalosa maniobra, o ‘capricho’ de alquien (o varios) que tomaron al estado como un botín de guerra, usándolo para sacar provecho. De allí que descartaran otras ofertas más favorables y ni siquiera se haya podido haller un análisis técnico adecuado (que justifique dicho bono).