Vie. 23. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

UN SIMIO EN UN MINISTERIO…?

UN SIMIO EN UN MINISTERIO…?

Más gravedad institucional...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  Para algunos el tiempo no pasa. Creen estar instalados en septiembre de 1955; o de los meses venideros de años posteriores, en que lo peor del anti-peronismo reinaba tras asaltar el gobierno.

Es lo que demuestra el ministro de Justicia (de qué…?), Germán Garavano. El citado funcionario del gobierno de Cambiemos, se trasladó a Mar del Plata para pedir el apartamiento del juez Alejo Ramos Padilla.

Una acción que no responde a un capricho personal, sino a una maniobra que lleva adelante el mismísimo gobierno nacional (Poder Ejecutivo), contra otro Poder (el Judicial), demostrando la gravedad institucional por la que atraviesa el país.

Garavano, además, atacó al presidente de la Suprema Corte bonaerense, Eduardo De Lázzari, tras que éste sostuviera que la situación de la justicia federal es “depolorable” y que existen “causas armadas artificialmente”. Fue así que el ministro declaró que ello "Es una afirmación al menos temeraria. Además dijo que eso se estaba replicando en la provincia, con lo cual sería bueno que el presidente explique los alcances de los casos".

Para continuar con su intención descalificadora, Garavano dijo que las palabras de De Lázzari es, "Lamentablemente es una declaración política". Una manifestación preocupante, pues para el ministro el término “política” es utilizado con desprecio y en forma descalificadora (¡). Posiblemente él no se haya percatado que forma parte de un gobierno constitucional…

Pero no se quedó en esa expresión descalificadora, sino que agregó: "Yo no lo quiero encorsetar en un sector político", pero que cree que el magistrado "viene del sector del peronismo". Con lo cual pasó a utilizar el término ´peronismo’ com o si ello fuera descalificador o cuestionable.

De Lázzari, hablando en la jornada de la Red de Jueces penales de la provincia, afirmó que existen "causas armadas artificialmente, abusos de testigos de identidad reservada, arrepentidos", "tráfico de escuchas", y manejos de "espías". Advirtiéndose "factores de presión que inducen fomentados y fogoneado por ciertos medios a dictar condenas mediáticas".

Sus gravísimos dichos recibieron el respaldo de sectores del Poder Judicial, como la Asociación Nacional de Jueces Laborales y del titular de la Asociación de Magistrados de La Plata, Víctor Violini. Incluive este último -juez de Casación provincial- declaró: "No queremos que la justicia de la provincia de Buenos Aires se convierta en otro Comodoro Py".