Lun. 08. Mar 2021, Santa Fe - Argentina
Opinión

PATRIOTA (Manuel J. Gaggero)

PATRIOTA  (Manuel J. Gaggero)

CÓRDOBA-ARGENTINA  (por Manuel Justo Gaggero*)  El pasado 20 de noviembre  recordamos la  “Batalla de la Vuelta de Obligado”.

La misma se libró en esa localidad  de la Provincia de Buenos Aires y como David contra Goliat  los  combatientes argentinos se enfrentaron a la flota anglo francesa –la más poderosa del mundo en esos años- en 1845. En estos días  la bandera que flameara en las baterías heroicas en aquella oportunidad  cubrió el cajón en el que fueron inhumados los restos del banquero Jorge Brito.

En el país del “no me acuerdo” este era y fue un claro exponente de la lumpen burguesía que surgiera  en la Dictadura Cívico Militar. Favorecido por la “Ley de Entidades Financieras” del Ministro Alfredo Martínez de Hoz  de 1977 –aún vigente- “fundo” el Banco Macro en 1980.

Luego a lo largo de los años  este fue absorbiendo los bancos regionales  y pequeñas entidades  de esta actividad hasta llegar a ser hoy el banco privado  más importante del país. Durante el período de la “institucionalidad formal” mantuvo estrechas relaciones con todos los gobiernos formalmente democráticos que favorecieron sus negocios.

En el 2001 se denunció sus vinculaciones con el lavado de dinero del narcotráfico. Nunca fue investigado ya que en esta nación discepoliana los corruptos no van presos. Por el contrario se “reciclan” y ocupan cargos públicos. Luego del canje de la deuda del 2005 en el que se renunciara a la jurisdicción de los tribunales argentinos los llamados fondos buitres iniciaron una ofensiva  legal en los tribunales de Nueva York.

Este personaje, para devolver favores, ofreció conformar un grupo de bancos que  compraran los bonos en litigio para que luego con una  “comisión” fueran adquiridos por el gobierno. En su momento no pareció una buena “solución”. Eso no fue obstáculo para que siguiera ampliando sus vínculos con los “oficialismos” y  extendiera  sus negocios al sector de la construcción y a la actividad agrícola ganadera.

Cuando sufriera el accidente el helicóptero en el que se trasladaba luego de almorzar con el gobernador “peronista” de Salta, su destino era una estancia de su propiedad  de más de 85.000 hectáreas en la que se llevó a  cabo un gran desmonte para asegurar  las extensiones necesarias  para la producción agro ganadera.

Todo en connivencia con los señores feudales que gobiernan nuestras provincias y despojando a los habitantes de los pueblos originarios de sus tierras. Hoy poseía una banca “of shore” en las Islas Bahamas y estaba entre los cuatro más ricos de una nación con casi un 50%  de su población por debajo de la línea de pobreza.

En el país, que certeramente describiera Enrique Santos Discépolo, la corporación política, sin diferencias, le hizo llegar las “condolencias” a la familia. Por supuesto que nadie recordó que cuando este banquero surgía en el mundo financiero  más de 30.000 compatriotas eran asesinados, miles  poblaban las cárceles o abandonaban el país para salvar sus vidas.

La muerte  de ninguna manera redime. Como diría Bertolt  Brecht: “¿Qué es el robo de un banco en comparación con fundar uno?”. No permitamos que nos manipulen la memoria y la historia (*Abogado y periodista. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”).