Dom. 16. Jun 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

PELIGRO: REAPARECIÓ LILITA…

PELIGRO: REAPARECIÓ LILITA…

Delicada situación argentina, con notorias evidencias desde el poder...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici)  A mitad del caliente diciembre, volvió a hablar Elisa Carrió. Reapareció después de estar escondida, mientras arrecia el saqueo y entrega del país, por parte del oficialismo que ella integra.

Habló y pareciera que es ‘palabra santa’ para los medios formadores de opinión, por la cobertura que le otorgaron. Máxime que “descubrió” (¿?) que en Cambiemos “existe corrupción”.

Acaso era necesario que ella saliera a decirlo…? Acaso no se observa que el mismísimo gobierno es la corrupción. Porque nadie puede ni decir, ni pensar, ni mucho menos imaginar que en una gestión existan corruptos. Forman parte de la misma sociedad; están en todos lados. Porqué no van a estar en tal o cual gobierno…?

El tema grave es cuando ese gobierno es el que arma, gobierna y planifica para corromper. Que es otra cosa diferente, y es lo que ha hecho la alianza Cambiemos, integrada por gente del PRO, UCR, macristas, neoliberales, aristas, coalicionistas, anti-peronistas, fascistas y oportunistas.

Lo que haya dicho esta señora no es ningún descubrimiento. El tema está en porqué lo dice y en qué momento; allí radica la gravedad.

Porque Carrio no es una posición política, ni una intelectual, ni una buena legisladora (asiste a su trabajo?), ni una pensadora. Es una coincidente habladora de las políticas que necesita el Pentágono. Casi se diría que es una mujer que ha podido desarrollar esa única “virtud” (¿?). Aparece en el momento justo y oportuno para decir y/o plantear mensajes de altísimo contenido político. De allí la cobertura sensacional que le otorgan los medios hegemónicos.

Si fuera por sus constantes desvaríos, estupideces, y escasísimos votos, nadie le otorgaría ni un micrófono apagado…

Pero Elisa Carrió es una voz “fuerte”, para quienes gustan ‘leer’ sobre política.

Este anuncio de Carrió sobre el “descubrir” corrupción en la alianza que ella integra coincide temporalmente con las citaciones que tuvieron el padre y el hermano del presidente Mauricio Macri por parte de un funcionalísimo juez.

No ha sido una simple coincidencia. Se está ante una clara reafirmación de ‘mensajes’ que se le están enviando a este grupúsculo de oportunistas y corruptos que gobiernan el país (y a los que aspiran a sucederlos). Pero este “mensaje” no es efectuado por alguien con moral (y buenas costumbres). No Nada de ello. Es un ‘mensaje’ de un sector del poder.

La gestión de Macri está terminada; en cuenta regresiva. El tema es cómo llegar a las próximas elecciones y en qué condiciones. Ello es lo que le preocupa al poder que Cambiemos representa.

Porque ese poder no quiere perder ni retroceder en todo lo que han logrado en estos 3 años de macrismo. Es más: quiere avanzar y profundizar. Y a este ritmo, Macri se les aparece como un ‘peligro’, porque es un enceguecido subido en un Titanic, buscando un iceberg.

El poder no quiere problemas; quiere que quien venga le siga garantizando sus beneficios y políticas. No importa si se llama Massa, Urtubey, Nosiglia, Monzó, Lifschitz, Pichetto, Alfonsín, Pinedo, Morales, Vidal… De allí que mientras Macri cree que irá por la re-elección, otros piensan que ese intento suyo les pone en riesgo sus políticas.

Por ello aparece Carrió. Para enviar un claro ‘mensaje’. Para que lo entiendan en Cambiemos (y el opo-oficialismo). Que sepan que si es necesario se armará un “Cambiemos honesto”, porque siempre habrá un “juez amigo”. Pero además para que algún idiota que cree que forma parte de ese poder, sepa que no es así: que solo está para cumplir ordenes, y que si es necesario –llegado el momento- puede llegar a tener que cumplir su papel tras las rejas.

El poder (el grande, el que manda en serio), solo protege a los suyos. Lo demostró claramente el sistema cuando a partir de diciembre de 1983 al único que le brindó cobertura fue a José Alfredo Martínez de Hoz. Al resto (de quienes fueron parte civil o militar de la dictadura), los dejaron a que se defendieran solos.

Se dice que de diciembre a marzo nunca pasa nada político en Argentina. Se equivocan. Puede que no haya actos y grandes declaraciones. El poder nunca descansa; lo mismo que la ambición.