Mar. 10. Dic 2019, Santa Fe - Argentina
Ámerica

UNA CUMBRE MUY DEVALUADA

UNA CUMBRE MUY DEVALUADA

Otro evento internacional que ha sido desaprovechado...

CIUDAD DE GUATEMALA-GUATEMALA  Se realizó la XXVI Cumbre Iberoamericana –por dos días- en la ciudad de Antigua. Evento terminado sin que se analizaran las situaciones en Venezuela y Nicaragua, ni tampoco otros temas que afectan a la región, como la corrupción y el militarismo.

Asistieron 15 jefes de Estado y de gobierno, y se especulaba con que podría estar presente el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pero no ocurrió. A último momento decidió no asistir, y de esa forma se sumó a las importantes ausencias del venezolano Nicolás Maduro y del cubano Miguel Díaz-Canel.

Ni entre los cancilleres (reunidos el día jueves), ni en la sesión plenaria de los mandatarios (del viernes), como en los encuentros privados, se analizaron los temas que verdaderamente debería preocupar a la región, y que son las acciones de desestabilización externa que sufren algunas democracias.

Si estuvo presente el boliviano Evo Morales, quien en su intervención pública evitó referirse a la situación en Nicaragua y Venezuela. Quién si aludió a ellos fue el mandatario de Costa Rica, Carlos Alvarado, quien pidió usar “la diplomacia y el multilateralismo” para la crisis en Nicaragua y criticó las “reiteradas violaciones a los derechos humanos” en Venezuela.

Ello recibió la respuestas moderadas, pero contundentes del canciller venezolano, Jorge Arreaza, y del nicaragüense, Denis Moncada.

“Venezuela o Nicaragua son utilizadas con frecuencia como cortinas de humo para ocultar problemas internos”, dijo Arreaza. Mientras que Moncada acusó a Alvarado de haber “irrespetado la soberanía del pueblo nicaragüense” y exigió que fuera “corregido” para “no interrumpir el trabajo pacífico” del foro iberoamericano.

En cercanía del lugar de la reunión se manifestaron en algunos momentos, grupos de nicaragüenses opositores al gobierno constitucional.

Lo llamativo del evento fue que el anfitrió Jimmy Morales se jactó que su país es un “ejemplo de lucha contra la corrupción” y criticó a la “Justicia selectiva”. Sin embargo él mismo había decidido “no renovar” el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (auspiciada por la ONU para ayudar a la Fiscalía guatemalteca en la investigación de hechos corruptos)…

Fue así que en un evento caracterizado por ser demasiado ligth, la Declaración Final de la Cumbre se centró en el avance de una agenda común iberoamericana de migraciones, la tolerancia cero a la violencia contra las mujeres y el fortalecimiento del diálogo con los pueblos indígenas.

Este tipo de encuentros comenzaron en en 1991, y se han ido “desinflando” con el paso de los años. Ello en razón que no se obtienen respuestas efectivas a los grandes problemas de la región.