Vie. 23. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

LA VERGÜENZA DE LA ESPAÑA FASCISTA

LA VERGÜENZA DE LA ESPAÑA FASCISTA

Haciendo méritos para ser la continuidad de Francisco Franco...

BARCELONA-ESPAÑA  El derechista Partido Popular vuelve a mostrar su clara ideología fascista y colonizadora. Pensando en las elecciones del 28 de abril, presentó un proyecto de ley de “apoyo a la maternidad” (¿?).

El mismo incluye una propuesta para convertir a las mujeres migrantes lisa y llanamente en incubadoras (¡). Si, el partido derechista que tuvo su último gobierno de la mano de Mariano Rajoy, propone “retrasar” la expulsión de las embarazas migrantes sin papeles que decidan dar en… adopción al futuro bebé.

De esa forma España lograría nacimientos, que no le garantizan los propios españoles ante la crisis que soportan, y tienen menos hijos. Esta vergonzante iniciativa vendría a compensar el “invierno demográfico” que sufre el país.

La propuesta fuje presentada por el actual presidente del PP, Pablo Casado. Se trata de una supuesta ‘protección al embarazo’, “retrasando” la expulsión de la madre embarazada, hasta que de a luz (¡). Un “blindaje” que solo durará hasta el nacimiento del niño.

Una vez completada la entrega del niño en adopción a una familia española, el Estado podrá continuar con el trámite de expulsión. La propuesta causa vergüenza humana. Porque el derechista Casado sostiene (engañosamente y con un doble discurso): "Lo que decimos es que no supondría un motivo de expulsión y que, además, gozarían de toda la protección y garantías en igualdad de condiciones que las mujeres que viven en situación regular en España". Claro que hasta que entreguen el hijo…

Lógicamente que semejante ‘idea’ fascista, se generaron infinidad de críticas en todo el país y el Partido Popular tuvo que salir a defenderse: “Es falso que el PP proponga no expulsar a mujeres en situación irregular a cambio de que entreguen en adopción a sus hijos” (¿?).

Casado citó que en España nacen 400.000 niños menos que en 1975 y deslizó que muchos son interrumpidos voluntariamente, en otro de sus guiños en contra del aborto.