Mie. 14. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
Política

COMO SI NADA HUBIERA PASADO…

COMO SI NADA HUBIERA PASADO…

La Corte continúa con su rumbo escandaloso...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  La farandulización de la política también alcanzó (hace tiempo) al Poder Judicial argentino. No es necesario entrar en detalles; se puede observar a diario.

Pero recientemente se produjo un hecho que tuvo como protagonistas a integrantes del máximo tribunal argentino. Una auténtica situación crítica, de crisis institucional presenta la Corte Suprema de la Nación. Tras el golpe de Estadode semanas atrás, donde fue sacado de la titularidad del cuerpo, Ricardo Lorenzetti, llegó el candidato del macrismo y los medios hegemónicos: Carlos Rosenkrantz. Su llegada produjo una fortísima confrontación entre ambos magistrados.

El tema fue una grave acusación del nuevo presidente (acusando al anterior), referido al Centro de Información Judicial (CIJ). Rosenkrantz lo responsabilizó de haber dejado acéfala la secretaría de Comunicaciones y de haber puesto en riesgo la continuidad del Centro de Información Judicial. Ello a causa de los traslados firmados por Lorenzetti (el 27-9, tres días antes de dejar la presidencia) de María Bourdin, y Pablo Méndez. También de otras diez personas que hasta entonces integraban la dependencia de Comunicación, a distintos ámbitos de la Corte.

En el escrito, Rosenkrantz dice: "Como consecuencia de estas decisiones el área ha quedado acéfala y sin personal suficiente para cubrir las importantes competencias que le atribuye", poniendo "en riesgo la continuidad operativa del Centro de Información Judicial".

La respuesta de Lorenzetti fue acusar al nuevo titular cortesano de la paralización del CIJ, y atribuyó ello al "clima de tensión, de temor, de amenazas telefónicas, de falta de respeto" que generó tras su asunción. Le endilga haber generado "un escándalo", lo que consideró una "mediocridad". Y siguió: "algo que nunca ha sucedido en los últimos años y propio de épocas que hemos querido superar. Lamento muchísimo semejante mediocridad pero, estando en juego el prestigio de la institución, me veo obligado a contestar", recalcó. Se asiste a una vergonzante interna en el máximo Tribunal del país.

Ahora bien, los medios hegemónicos evitaron tratar el caso como lo que es: un escándalo. Desde el oficialismo gobernante miraron para otros lado; y desde el opo-oficialismo imitaron al macrismo y al radicalismo.

Lo cierto es que si la acusación de Rosenkrantz es verdad, Lorenzetti debería renunciar. Y si por el contrario, la acusación del nuevo titular es mentira, con más razón él debería marcharse.

Pero lejos de ello, para los medios se trata de un hecho farandulizado. Tratado ‘a la ligera’, y quitándole la connotación y gravedad que debería otorgársele. Se trata del máximo Tribunal del Estado; el que a la cabeza de un de los poderes (Poder Judicial), debe marcar línea y tranquilidad a los ciudadanos, que deberían descansar en la confianza sobre dicho cuerpo.

Pero no. También el PJ está farandulizado, con dos de sus máximos exponentes mostrando sus peores plumas, disfraces y maquillajes. Pa-té-ti-cos Y la justicia está en sus manos...