Sab. 07. Dic 2019, Santa Fe - Argentina
Calcio Serie A

CHISPAZOS EN EL INTERIOR DEL NAPOLI

CHISPAZOS EN EL INTERIOR DEL NAPOLI

Mal manejo presidencial...

NAPOLI-ITALIA  (PrensaMare)  Se siguen sumando problemas en el Napoli. No es la primera vez que ello sucede en la etapa en que conduce al club, Aurelio De Laurentiis.

Casi se diría que es la constante de este poderoso empresario, que siempre mantiene en tensión la relación con sus jugadores y el cuerpo técnico.

Lo ejerció cuando dirigían Maurizio Sassi y Rafa Benítez. Y ahora sucede con Carlo Ancelotti. Paraciera que ese es el objetivo central de su forma de conducir, llevando las situaciones al límite.

Lo último fue su intento por tratar de ‘castigar’ al plantel, y obligarlo apermanecer concentrado durante una semana por lo que él considera que tienen un bajo rendimiento.

Una decisión que causó malestar a Ancelotti y a sus jugadores.

El dueño del club le hizo llegar a los jugadores su decisión en el sentido que tras jugar con el Genoa, debían seguir concentrados.

Tras esa noticia, el plantel se negó y fue el ídolo Lorenzo Insigne quien le comunicó esa negativa al hijo de De Laurentiis.

Por suparte Ancelotti prefirió el silencio, en un intento de bajar la tensión. Ocurre que de haber salido a opinar públicamente la situación se hubiera agravado, atendiendo a que él no estaba de acuerdo con este ‘castigo’ presidencial.

Ocurre que De Laurentiis solo tiene intereses económicos. Busca que el equipo ‘pele por todo’, pero sin que ello le signifique invertir más.

Para él, el Napoli es ismplemente un negocio.

Lo cierto es que con esta pretendida imposición (de mantenerlos concentrados), no hizo más que unir más a Ancelotti con el plantel.

El entrenador sabe cómo manejar a sus dirigidos; conoce el día a día; aún desde puestos diferentes, están con los mismos intereses (jugar bien y ganar).

Inclusive los periodistas napolitanos entendieron que los festejos de los jugadores, al anotar ante el Salzburgo, con el abrazo de todos, que luego buscaron a Ancelotti, fue un claro mensaje al presidente.

Lo concreto es que el silencio del entrenador es –para algunos-, un claro mensaje para Di Laurentiis. Una advertencia de continuidad (o no).