Vie. 14. Dic 2018, Santa Fe - Argentina
Ámerica

UNA "ANIMALADA" EN GREENPEACE...?

UNA

Denuncias, reclamos, protestas, cartas y presiones han llevado a la organización a separar a uno de sus directores...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  La noticia (no muy difundida…) impactó. Lo cierto es que Greenpeace Argentina ha sido novedad pues el director ejecutivo de Greenpeace Andino (Argentina, Chile y Colombia), Martín Prieto (en la foto junto a Mauricio Macri), debió renunciar.

Por un problema de funcionamiento internos…? No; en absoluto.

Debe marcahrse tras una investigación interna (en las sedes argentina y chilena), tras conocerse casos de responsabilidad y encubrimiento de episodios de acoso sexual, hostigamiento, violación de correspondencia, circulación de fotos de voluntarias desnudas y discriminación de género…

Ejercía el cargo desde hacía 23 años, lo que demuestra el poder que llegó a poseer. Se conoció que existieron fortísimas presiones internas para doblegar su voluntad de no alejarse del Board de Greenpeace Internacional.

Las autoridades de una veintena de oficinas de la entidad ambientalista (en diferentes países) adoptaron un plan de Tolerancia Cero a la violencia de género.

A todo ello se lleva adelante en el ámbito de la justicia argentina, una investigación penal por “abuso sexual” y otros delitos, en contra de Prieto. Fue iniciada por la presentación de cuatro ex empleadas, e interviene la fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional n° 52.

El pasado 8 de marzo la oficina de Greenpeace Andino lanzó una campaña en redes sociales por el Día Internacional de la Mujer, y se subió un video protagonizado por empleadas y voluntarias de Greenpeace, destacándose el compromiso con la lucha feminista.

Inmediatamente hubo respuesta de parte de ex trabajadoras, que denunciaron en las redes sociales a Greenpeace y a Prieto por maltrato, discriminación y acoso sexual. Luego se sumaron más testimonios.

Por su parte Eugenia Testa (que había renunciado a la entidad el 16-10-2014, siendo directora de Campañas), denunció a Prieto en junio en la justicia penal. Las otras son: Consuelo Bilbao, Lorena Pujó y Fernanda Roux (ellas trabajaron en Greenpeace Argentina entre 2004 y 2014). 

La inmediata respuesta de la organización fue la de negar (hacia adentro y hacia afuera). Pero no todo finalizó allí, sino que estaban de por medio las causas de demandas laborales de las 3 denunciantes, y se agregaron más denuncias por malos tratos, acoso y abuso sexual (para Chile y Argentina).

Fue así que en el pasado abril aparece con la firma de 42 ex empleados y voluntarios, una misiva a directoras ejecutivas de Greenpeace Internacional con el detalle de denuncias: hostigamiento, acoso sexual, violación de correspondencia, circulación de fotos de voluntarias desnudas, discriminación de género, y maltrato, entre otros… En todos los casos el responsable (de una u otra manera) era Prieto.

Frente al silencio (o inacción) en la oficina Andina, más de doscientos empleadas y empleados de diferentes sedes en todo el mundo lanzaron una carta a las autoridades de Greenpeace Internacional, exigiendo investigación interna. Y se solidarizaron con quienes denunciaron.

La repercución ya era evidente y no se podía contener, ni interior, ni exteriormente. Por lo que Greenpeace Internacional debió comenzar una investigación interna.

Preventivamente, antes de terminar el mismo abril de 2018, Prieto fue “licenciado”. Trascendió que por una necesidad “de imagen”, Greenpeace Argentina “negoció” con la sede internacional, y alcanzó “acuedos” para establecer “límites” en las investigaciones (¿?)…

Es así que se intenta que ‘solamente’ se “descubra” la existencia de “disparidad de género”. Pero las presiones continuaron y la investigación interna contó con la participación del enviado del Board de Greenpeace Internacional, y dos abogadas de Argentina (independientes; una con experiencia en derecho penal y derechos humanos; la otra, referente feminista y representante nacional ante organismos internacionales en temas de género), entre junio y agosto.

Más de medio centenar de entrevistadas/os; exempleados y actualmente en relación de dependencia, detectándose “patrones de discriminación de género, clase social, nacionalidad y militancias gremial; abuso de poder y bullyng”. Pero tras ello… Prieto fue restituido en el cargo (¿?).

Pero buscando mostrar una ‘nueva’ cara, compartiendo el cargo con Natalia Machain. Un hecho que lejos de tranquilizar las aguas, se transformó en un tsunami interno.

Fue así que esta vez, más de cuatrocientos empleadas/os de oficinas de todo el mundo se dirigieron con una nueva carta a las autoridades de Greenpeace Internacional y pidieron la desvinculación de Prieto. Lo que imitaron los Directores ejecutivos de todas las oficinas en distintos países.

Lo que en Greenpeace consideraron una tormenta pasajera, se había convertido en un interminable temporal que se agravaba. Lo que terminó por “convencer” a las directoras de Greenpeace Internacional, que Prieto se marche.