Mar. 17. Set 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

LA DEUDA EXTERNA QUE DEJARÁ MACRI

LA DEUDA EXTERNA QUE DEJARÁ MACRI

Más que un dolor de cabeza...

SANTA FE-ARGENTINA  (PrensaMare)  Para los medios hegemónicos pareciera que el tema de la deuda externa no existiera; o al menos, no debería preocupar.

Sin embargo, lo hecho por Mauricio Macri en estos más de 3 años de gestión constituye una auténtica regresión en cuanto a endeudamiento. Máxime que es irresponsable e injustificado, pues no se hace para para el desarrollo, sino para beneficiar a los grandes especuladores.

Desde diciembre de 2015, la deuda bruta emitida por el Estado nacional creció un 40%. La deuda en manos de residentes extranjeros se expandió un 170%.

El mecanismo utilizado por el gobierno ha generado un nuevo endeudamiento con compromisos de pago en el corto y mediano plazo, sin crear condiciones favorables de repago.

Esta situación llevó a Macri a regresar a endeudarse y aceptar que la economía sea controlada por el Fondo Monetario Internacional. Nada recomendaba técnicamente, ayudar a Argentina; sin embargo, la presión de Donald Trump resultó clave, y así se hizo.

El país ha recibió una ‘ayuda’ económica exorbitante e injustificada (en una economía que se achica día tras día), y que pone en juego la capacidad de pago.

De este caos proyectado y aplicado irrespondablemente solo se podrá salir con un necesario refinanciamiento.

Este modelo no es nuevo, sino que ya fue aplicado en el país durante la dictadura cívico-militar desde marzo de 1976. Es un modelo rentístico financiero.

Al 30-6-2019, la deuda pública bruta era de 337.235 millones de dólares, un 98% del PIB. La deuda pública externa llegó a 171.865 millones de dólares (un 50% del PIB). Nunca el país alcanzó estos valores de endeudamiento; sea por el volumen como por la velocidad con la que se contrajeron.

En medio de este descalabro económico-financiero, aparecen otros hechos gravísimos: 1) El peso de la deuda pública en moneda extranjera sobre las exportaciones pasó de 212,6% (en 2015) a 420% (en junio de 2019). 2) La deuda en manos de residentes extranjeros como porcentaje de las ventas al exterior creció de 90,8% (en 2015) al 279% (agosto 2019). 3) El endeudamiento público se agigantó, ligado a la fuga de capitales. De diciembre de 2015 a mayo de 2019, se “fugaron” divisas por un total de 107.994 millones de dólares del sector privado (no financiero, turismo y giro de utilidades). 4) Creció el peso de la deuda sobre el total de los recursos tributarios. En diciembre de 2015 los servicios de deuda (capital e intereses) pagados representaron al 38,9% del total de la recaudación tributaria. En mayo de 2019 subió a 84,9% (46 puntos porcentuales más que al último momento del anterior gobierno peronista). 5) Entre enero de 2016 y marzo de 2019 el país sufrió un ‘rojo’ (salida) de divisas de 78.030 millones de dólares (a causa del déficit acumulado de la cuenta corriente (intercambio comercial y servicios reales y financieros). Y de 8.147 millones de dólares por el pago de intereses de deuda al exterior. 6) De los datos anteriores surge que la deuda externa contraída durante los primeros 3 años de Macri equivale al monto de la fuga de capitales ocurrida en ese mismo período. 7) El famoso “retorno al mundo” del que habla Macri llevó al país a empeorar en sus desequilibrios macroeconómicos, profundizándose la dependencia del financiamiento externo. 8) No usó los recursos provenientes de la deuda pública para solucionar los problemas estructurales de la economía e hizo que los dólares obtenidos (a precio subsidiado) sean apropiados por sectores minoritarios (trasladando el compromiso de pagarlos sobre toda la ciudadanía). 9) El total de los servicios de la deuda pública contraída a junio de 2019, asciende a 49.055 millones de dólares en 2020; a 46.769 millones de dólares (en 2021); a 52.223 millones de dólares (en 2022); y a 41.899 millones de dólares (en 2023). Con lo cual irresponsablemente Macri hipotecó el futuro del país, al asumir compromisos por… 190.000 millones de dólares en solo 4 años. 10) La cifra citada precedentemente excede las posibilidades reales de pago del país. Ha concentrado los vencimientos; pero además, la participación de la deuda en moneda extranjera sobre la deuda total, que asciende a 168.742 millones de dólares (a vencer en los próximos 4 años). 11) El principal acreedor externo es el FMI, y todo indica que en el 2020 habrá que renegociar y refinanciar la deuda. 12) Si se hace una refinanciación, se logra ‘enviar los pagos para adelante’, pero el tema está en que el perfil de esta deuda es inviable, por el elevado volumen como por las potenciales fuentes de financiamiento (sin aportes del FMI y sin poder acceder al crédito privado internacional). 13) Si Argentina pudiera acceder a una refinanciación, el promedio de divisas necesarias para atender los servicios de la deuda estaría en los… 30.000 millones de dólares anuales (algo casi imposible de lograr). 14) Pero si Argentina logra ‘convencer’ al FMI para una refinanciación, deberá ceder autoridad y soberanía. Debera ajustar, sin crecimiento y sin desarrollo.

Como diría un meteorólogo: mal tiempo, nubarrones y descargas eléctricas...