Mie. 13. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

"DIOS LOS CRÍA..."

Los sucesos en Ecuador...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El mes de octubre ha expuesto a Ecuador ante el mundo, a causa de las protestas y movilizaciones populares, en contra de las medidas del gobierno.

Su presidente, Lenin Moreno, llegó al cargo gracias a que el líder Rafael Correa lo impulsó y respaldo. Pero apenas asumido concretó una de las más repudiadas y vergonzantes acciones humanas: traicionó a Correa y al pueblo que lo votó.

Sabrá Moreno cuales han sido las causales que lo llevaron a tan denigrante actitud, de la que no podrá enmendarse jamás (si alguna vez lo pretendiera).

Lo cierto es que buscó de todas formas el destruir las conquistas de la transformación que venía llevando adelante el país, con el liderazgo de Correa. Uno a uno fue atacando cada aspecto, y terminó en octubre de 2019 por imponer un ajustazo de acuerdo a lo exigido por el FMI.

Pero ni él, ni nadie imaginaba que desde lo profundo del Ecuador se levantarían los indígenas y los sectores populares para repudiar al presidente y sus acciones. La respuesta inmediata de Moreno fue la de “trasladar” su gobierno de Quito a Guayaquil, y mandar a reprimir.

No habló de diálogo, ni de paz, ni de acuerdo nacional. Re-pre-sión

Inmediatamente los uniformados comenzaron a cobrarse víctimas (al sábado ya sumaban 5 muertos) y más un millar y medio de secuestrados y detenidos. Además se calculan que ya superan los 700 heridos de diferente gravedad.

Mientras el país está paralizado, EEUU hace llegar su inmediato apoyo a las reformas (ajustazo) de Moreno.

Ni Washington, ni el propio Moreno pueden explicar los porqués del levantamiento. Llamativo, porque sus voces han sido las primeras en acusar de “represor” a Nicolas Maduro, y de calificar de “régimen” a su gobierno democrático venezolano. Palabras que no se usan para reconocer lo que sucede en Ecuador.

Los días han transcurrido y Moreno estaba lejos de “controlar la situación”. De allí que fracasado su plan represivo, salió a reclamar “diálogo”. Al no poder imponer sus medidas, y no alcanzarle con los 5 muertos, los cientos de heridos y los miles de apresados, habla de “diálogo”.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) lamentó que el llamado al “diálogo sea tardío, y sustentado en muertes; en una de las peores masacres en democracia, que soporta el país.

Lo concreto ha sido que los sectores populares le han dicho “no” al decretazo 883 de medidas económicas y laborales.

La CONAIE no se niega al diálogo; pero impone condiciones tras una decena de duras jornadas. Exige derogatoria del decreto 883 y del 884, (declaración de estado de excepción en todo el país); separación de sus cargos de los ministros de Gobierno, María Paula Romo; y de Defensa, Oswaldo Jarrín, (responsables de la salvaje represión uniformada); y que la Administración de Moreno asuma la responsabilidad por los fallecidos durante las manifestaciones.

En cuanto a que el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, haya respaldado las medidas de Moreno, no llama la atención. Más bien era lo esperado y acorde a su injerencismo político. Fue un respaldo oficial: “Reconocemos las difíciles decisiones que el Gobierno de Ecuador ha tomado para progresar en buena gobernanza y promover un crecimiento económico sostenible… Seguiremos trabajando en colaboración con el presidente Moreno en apoyo de la democracia, la prosperidad y la seguridad”.

Por otra, demuestra el pobrísimo papel de un mandatario ecuatoriano que es repudiado por su pueblo, pero es respaldado desde Washington… Nada es casual, todo es causal.

Pese a las distancias que separa a Quito de Washington, habrá que decir que “Dios los cría, y el FMI los amontona”