Jue. 15. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
Opinión

ARABIA, CRIMEN Y PRAGMATISMO

ARABIA, CRIMEN Y PRAGMATISMO

Un hecho que, con otros protagonistas, hubiera generado una campaña internacional...

ROMA-ITALIA  La desaparición de un periodista saudita, y su posterior hallazgo asesinado, ha generado denuncias de todo tipo. Ocurrió en Turquía, y sus autoridades dispusieron una urgente investigación, habiendo informado que dispone de pruebas (en audio y vídeo) que confirmarían que el asesinato se produjo en el interior del consulado saudita en Estambul.

El periodista saudí Jamal Khashoggi (foto) era colaborador del The Washington Post. Autoridades de dicho medio lograron confirmar el fatal desenlace y responsabilidad tras contactar a diplomáticos de Washington, Londres y Estambul.

La británica BBC también ha publicado que fuentes oficiales turcas han asegurado cómo ocurrió el caso y que disponen de material probatorio de ello.

De ser cierto lo indicado por los turcos, se estaría ante una clara demostración de espionaje por parte de este gobierno sobre diplomáticos sauditas (del Consulado). Inclsuive con las grabaciones y video que existirían, se comprobaría que los sauditas secuestraron a Khashoggi, y en el interior del Consulado lo torturaron, asesinaron y “cortaron” en trozos para no dejar rastros del suceso.

El periodista era crítico del actual Gobierno saudita; particularmente del príncipe heredero Mohamed Bin Salmán. Su rastro se había perdido el 2 de octubre, al ingresar al Consulado saudita en Estambul. Turquía ha buscado tomar distancia inmediatamente de este salvaje hecho, y puso a disposición de las embajadas de EEUU y del Reino Unido, las pruebas (grabación y videos).

Para reafirmar cómo se desarrollaron los hechos, se ha expuesto que intervinieron en el hecho 15 agentes de la inteligencia saudita que arribaron a Estambul en diferentes vuelos (en forma separada, para despistar), el mismo 2 de octubre, cuando el periodista fue secuestrado.

Tras “resolver” la situación (interrogatorios, torturas y asesinato), la mayoría de ellos se marcharon de Estambul en dos jet privados. Los videos muestran las imagenes de agentes saudíes ingresando al Consulado. Porteriormente se los ve salir del inmueble en varios vehículos con matrícula diplomática. La diplomacia sospechada ha informado que el periodista se retiró por sus propios medios del Consulado. Sin embargo ellos no pueden aportar video alguno que confirme tal afirmación. Ninguno de los videos en manos de la inteligencia turca muesntran la supuesta salida.

Quedará por resolverse si Khashoggi falleció en el interior de dicha sede diplomática. Y si ello fue un hecho planificado, o consecuencia de no haber soportado las torturas.

Trascendió que la monarquía saudita pidió a Turquía conformar “un equipo de trabajo conjunto” para aclarar el caso, y que el mismo ya fue conformado por policías turcos y agentes saudíes (enviados) desde Riad (Arabia).

Si bien Turquía buscó “despegarse” de la muerte, y en los últimos tiempos las relaciones políticas bilaterales no atraviesan por su mejor momento, los lazos económicos sentre los dos países son muy poderosos. Las exportaciones turcas al mercado saudita son importantísimas; además, muchas firmas de construcción turcas trabajan en suelo saudita. Por otra, cada vez más empresarios saudíes invierte en Turquía. A ello se agrega que medio millón de turistas saudíes visitan Turquía anualmente.

Todo ello favorece a la monarquía saudita, tanto como que el presidente Donald Trump ya ha anticipado estar ‘preocupado’ por el hecho, pero no aplicará sanciones. Su explicación ha sido sencilla, al afirmar que los sauditas gastan 110.000 millones de dólares en comprar nuestro equipamiento militar y otras cosas. "Si no se lo vendemos nosotros, dirán 'muchas gracias, se lo compraremos a Rusia o a China'. Eso no nos ayuda en relación con los puestos de trabajo y los encargos que perderían nuestras compañías” (¡).

Frente al pragametismo e indiferencia de Trump por la muerte de Khashoggi, se levantaron diversas voces cuestionadoras. Representantes de Viacom, The New York Times, The Economist, CNBC, Financial Times y Bloomberg informaron que no asistirán a la conferencia de inversores Future Investment Iniciative ( “el Davos del desierto”), a efectuarse el 23 de octubre en la capital saudí. Lo mismo hizo uno de los fundadores de AOL, el multimillonario Steve Case.

La empresa de consultoría estadounidense The Harbour Group puso fin a su asesoramiento a Riad. El consorcio Virgin, suspendió las negociaciones sobre la inversión de 1.000 millones de dólares en Arabia.