Jue. 15. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
Economía

LONGVIE ESTÁ “EN EL HORNO”

LONGVIE ESTÁ “EN EL HORNO”

Difícil situación y oscuro futuro...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  La firma de artículos para el hogar Longvie, afronta un difícil presente a nivel financiero. Es a consecuencia de la caída de la demanda y a las altas tasas de interés que aplica el sistema financiero. Se han quedado sin liquidez y en un intento por revertir la situación, dispusieron despidos y suspensión de trabajadores.
Longvie es una histórica fábrica de electrodomésticos, que recientemente despidió a 15 trabajadores de su planta en Catamarca (donde la principal producción es de lavarropas). El resto del personal afronta suspensiones. Simultáneamente con ello, una docena de trabajadores fueron despedidos de la planta enterriana.
La empresa, además de la baja de ventas, y el problema financiero, debe afrontar el incremento de costos de producción, el exagerado aumento de las tarifas de servicios públicos, y la competencia de las importaciones.
Trascendió que la calificadora de riesgo FIX le endilgó a Longvie la calificación de "Perspectiva Negativa".
Con tasas bancarias elevadísimas se le hace difícil a la firma refinanciar su deuda, pues el 77% de ella es a corto plazo. De intentar renegociar se arriesga a quedar atrapada en una ‘encerrona’ financiera de la que no podrá salir.

Por si ello fuera poco, todo indica que ante la situación del país a futuro, la demanda de productos de consumo discrecional, continuará bajando en el último semestre del ejercicio 2018, y que no tiene visos de cambio para el 2019. Lo cual el mercado interno no podrá generarle recursos inmediatos.
Analizando a mediano plazo, el escenario no es floreciente. Pues se estima que la demanda no solo continurá siendo débil, sino que es casi seguro que bajará. Todo ello dentro de un panorama donde la oferta crediticia a mediano plazo será con elevadas tasas de interés.
En su último Balance anual (de 2017), las ventas totales alcanzaron los $ 1.200 millones, con pérdidas después de impuestos de alrededor de $ 22,7 millones. En el cierre económico anterior (de 2016), las ventas también habían sido de $ 1.200 millones; con un resultado negativo de $ 900.000.
Atendiendo a la situación nacional, el 2018 también cerrará de manera negativa, con posibilidades de refinanciación cada vez más duras. Con lo cual el poder de negociación se le achica, y va poniendo cada vez más en riesgo su propia existencia.