Sab. 11. Jul 2020, Santa Fe - Argentina
Notas

SE DIVIDE LA OPOSICIÓN EN NICARAGUA

SE DIVIDE LA OPOSICIÓN EN NICARAGUA

MANAGUA-NICARAGUA  (PrensaMare)  Fueron 15 largos meses los que hicieron que diferentes sectores opositores al sanidnismo permanecieran unidos. Pero lo que era un secreto a voces, terminó por estallar y dos sectores tomaron caminos diferentes.

Fue en octubre de 2018 en dos corrientes opositoras al presidente Daniel Ortega, anunciaban su unidad. Pretendían cambiar el gobierno, tal como ‘exige’ Washington.

Lo cierto fue que la Alianza Cívica (sector de empresarios) y la UNAB (Unidad Nacional Azul y Blanco, integrada por organizaciones de la sociedad civil) idearon acciones diversas en las calles, un paro nacional general, y contactos con el poder estadounidense y europeo que han armado una campaña diplomática y mediática internacional.

Pero el tiempo se encargó de llevar las posiciones a una situación de imposible convivencia y anunciaron su separación.

Han informado que siguen siendo amigos, pero llevarán adelante acciones en forma separada contra el gobierno. Para los más duros antisandinistas en el país, y los del exterior este hecho es tomado como “una traición”, que solo beneficia a Ortega.

El hecho ha sorprendido a muchos medios del exterior que solo han decidido apelar a ‘trascendidos’ y a reproducir ‘opiniones’ aparecidas en las redes sociales, que –sa sabe- en su gran mayoría son impulsadas, alimentadas y direccionadas desde Washington.

Lo concreto es que el balance de la que era la oposición unida (hasta hace horas) resultó pésimo. No debilitaron al gobierno, no lograron sus objetivos, y se fueron desmembrando, perdieron la poca credibilidad que poseían.

Lo realmente increíble es que en el exterior continúen dando apoyo y credibilidad a sectores opositores que cada vez movilizan a menos gente. Lo que significa pérdida de poder opositor, y fortalecimiento del sandinismo, que ha logrado repeler todo tipo de acciones democráticas, ilegales, vandálicas y criminales.

Desde el derechista diario La Prensa se publicó: “No es una separación por pleitos internos. Se acordó hacer esto para definir los roles que cada uno tiene para conformar la gran coalición opositora”.

Esta división es vista por algunos analistas como una maniobra de intentos de fortalecese a futuro, teniendo en cuenta que en el 2021 habrá elecciones. Para estos analistas cada sector quiere aparecer como el más representativo de la oposición, para desde esa supremacía convocar, quedarse con cargos y manejar lo que –esperan- sea un abultado apoyo dinerario desde Washington.