Vie. 23. Oct 2020, Santa Fe - Argentina
Política

OTRO ESCÁNDALO DEL GOBIERNO DE MACRI

OTRO ESCÁNDALO DEL GOBIERNO DE MACRI

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  Se sigue corriendo el velo de la trama nefasta del gobierno de Mauricio Macri, para inventar causas judiciales y así perseguir a opositores del peronismo (2015-2019).

Reciéntemente, dos falsos testigos enviados en su momento por la AFI (Agencia Federal de Inteligencia) que conducía el gobierno de Mauricio Macri admitieron que mintieron y aceptaron una condena por falso testimonio agravado a 3 años de prisión en suspenso.

Se trata de los falsos testigos, Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino (foto). Ellos fueron claves en la maniobra para sacar al juez Sebastián Casanello de la causa que los medios hegemónicos calificaban como “La ruta del dinero K”.

Para sacar del medio al juez Casanello y poner un juez amigo del macrismo, los testigos dijeron que vieron al citado magistrado en la quinta presidencial de Olivos hablando con Cristina Fernández.

Luego quedó comprobado que era mentira. Casanello jamás estuvo allí y, tampoco estuvieron Corizzo y Scozzino. Fue una historia planificada e instalada con el apoyo incondicional de los medios de comunicación.

Ellos mismos reconocieron la falsificación. Lo que ocurre y es realmente grave, es que la ‘maquinaria judicial’ que controla los tribunales Federales de Comodoro Py, pretenden que el tema quede finalizado en las responsabilidades en estos dos testigos mentirosos. Por su lado Casanello exige que se avance sobre la responsabilidad del ex fiscal Eduardo Miragaya y el abogado Santiago Viola.

El paso que corresponde…

Es la vista a la víctima del montaje, el propio Casanello, esperando que éste acepte las condenas sobre dicho dúo mentiroso.

Es así que quedó al descubierto el uso del aparato de inteligencia (del Estado) por Macri y sus funcionarios para realizar persecución, manipulando la justicia.

En su momento, Casanello afirmó que nunca estuvo en la quinta presidencial y que nunca habló con la expresidenta. El paso del tiempo demostró que no mentía.

En la causa…

Corizzo dijo que estuvo en la Quinta de Olivos pues era chofer de Presidencia. Pero (llamativamente) en ese momento no tenía el teléfono celular (por lo que no se podía comprobar su presencia a través de la geolocalización, para determinar si estuvo allí). Afirmó que viajó a la quinta presidencial con otro chofer (por eso no aparecía en el registro de entradas).

Sostuvo que las instrucciones se las dio "Luciana", una secretaria de Wado De Pedro. Pero lo cierto fue que dicho funcionario peronista nunca tuvo una secretaria con ese nombre. Cuando toda la mentira de Corizzo ‘hacía agua’, intervino nuevamente la AFI que sumó a un segundo (supuesto) testigo (falso): Carlos Scozzino. También éste mintió.

Ha quedado en...

Evidencia que la maniobra perseguía dos objetivos. Una, la de poner a un juez macrista a manejar un expediente que se iba a usar política y mediáticamente. También el infiltrar a la defensa de la familia de Lázaro Báez. Al empresario lo presionaron, amenazaron y hasta lo espiaron con escuchas ilegales que luego ‘pasaban’ a los medios de prensa amigos. Buscaban que Báez se convirtiera en un "arrepentido", para usarlo contra Cristina Fernández.

Ahora la justicia debería seguir investigando, más allá de los testigos falsos y llegar a las mentes que organizaron y llevaron adelante esta maniobra. Debería esclarecerse cual fue la responsabilidad de la AFI, Viola y Miragaya. Por lo pronto en la investigación de la llamada la Ruta del Dinero, el juez Casanello dejó fuera de la acusación a Cristina Fernández (al no encontrar vínculo entre el dinero de Báez y la vicepresidenta o alguno de los integrantes de la familia Kirchner).

En la causa, la defensa de los hijos de Báez, reveló que fueron víctimas de una maniobra de la AFI y particularmente de Santiago Viola y Eduardo Miragaya como los responsables. El periodista de C5N, Tomás Méndez, declaró en la causa y denunció que la maniobra se ‘armó’ en el bar Exedra (de Córdoba y Carlos Pellegrini). Lo que se podría corroborar al chequear la geolocalización de los celulares de quienes participaron del encuentro. Hasta ahora ello no ha sido investigado por la justicia…