Vie. 21. Set 2018, Santa Fe - Argentina
Notas

COLOMBIA: NO DETIENEN LOS CRIMENES POLÍTICOS

COLOMBIA: NO DETIENEN LOS CRIMENES POLÍTICOS

Cumplido el primer mes del nuevo gobierno, se suman por decenas los crímenes de dirigentes políticos y sociales...

BOGOTÁ-COLOMBIA  Iván Duque en su discurso de posesión el 7 de agosto, habló de proteger la vida de los líderes sociales y defensores de Derechos Humanos; después en actos públicos volvió a referirse a detener los asesinatos selectivos y coordinados, en los que cada día matan a un líder comunitario.  Sin embargo, el balance de muertes en agosto aumentó: ya son 34 los líderes asesinados.

En rechazo a este Genocidio de “limpieza política”, representantes a la Cámara y Senadores realizaron el 5 de septiembre, una Audiencia en el Congreso de la República en la defensa de la vida de los líderes, donde denunciaron las diferentes modalidades de persecución que usa el régimen en contra de la protesta social y los opositores políticos, tales como el desprestigio que los muestra como “redes de apoyo” de la subversión, las amenazas por medio de agentes paraestatales, la persecución judicial, los seguimientos ilegales. Los Congresistas de la oposición le exigieron al Gobierno que muestre resultados en proteger la vida de los líderes y defensores de Derechos Humanos.

Al observar las víctimas de los últimos días, queda evidente qué tejido social representa, cómo repiten las modalidades del crimen, la actitud del Estado y la impunidad en que los hunde.

Alirio Antonio Arenas Gómez, era Presidente del Concejo Municipal de Convención, fue elegido por el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), también hacía parte del Movimiento por la Constituyente Popular (MCP); participó en la campaña presidencial de Colombia Humana. Reconocido como un líder natural de la Provincia de Ocaña, Norte de Santander.

Su trabajo de líder social lo desarrollaba en la vereda San Isidro, zona rural de Convención, donde era el Presidente de la Junta de Acción Comunal, región que por décadas ha mantenido un liderazgo social en la movilización ciudadana, pues las condiciones de pobreza, abandono estatal y violencia, ha llevado a que las comunidades estén organizadas.

Alirio había denunciado amenazas de muerte en su contra, pero no le habían designado un esquema de seguridad, a pesar que ya había sido aprobado por la Unidad Nacional de Protección (UNP).

Los sicarios le quitaron la vida en la madrugada del 2 de septiembre, en el barrio Belén de Ocaña, zona que se encuentra altamente militarizada. En este atentado también resultó herido Johnny García Guerrero.