Sab. 17. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

LOS SOCIALISTAS DEJAN UNA PROVINCIA “EN ROJO”

LOS SOCIALISTAS DEJAN UNA PROVINCIA “EN ROJO”

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  En cuenta regresiva, el socialismo-radicalismo santafesino abandonará el gobierno tras 12 años, dejando una provincia en rojo.

No por sus ideas, que en nada tienen que ver con el rojo (color identificatorio de la izquierda), sino por las deudas

Es el resultado del destrato de las finanzas públicas con que lo azotaron Hermes Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz. Gestiones que –gracias a los fabulosos gastos de pautas publicitarias-, le garantizaron la complacencia de la prensa “serie e independiente”

Pero ante el fin de la ‘fiesta socialista’, es el gobernador electo, Omar Perotti, quien deberá afrontar la realidad (“única verdad”). Y eso es lo que le preocupa.

Para este proceso de transición, Perotti designó un equipo que se contacta con los actuales funcionarios provinciales, y tratan de obtener información (si es verdadera, mejor…).

En ese sentido, uno de sus colaboradores del peronista, el ex ministro Rubén Michlig informó que el déficit del primer semestre de 10.500 millones de pesos podría superar los 20.000 millones a fin de año (cuando asuma Perotti); un rojo como para no ignorar.

Por lo pronto, se sabe que el rojo de la Caja de Jubilaciones es de 1.000 millones mensuales. Que el rojo, o deuda del IAPOS supera los 700 millones.

Mientras se habla irresponsablemente ante los medios afirmándose que ‘todo está en orden y controlado’, el actual gobernador Miguel Lifchitz ya "tiene un problema de caja" y "apela a los "anticipos financieros" del Banco de Santa Fe para "cumplir con el cronograma de sueldos públicos", explicó Michlig. Agregando que "Casi la mitad de la nómina salarial" del Estado requiere descubiertos "para pagar en tiempo y forma los salarios" y "esa situación se va agravar en los próximos meses".

O sea que, gracias al silencio de los medios y de los propios gobernantes, los santafesinos se anotician –recién ahora-, que la situación económico-financiera provincial es delicada.

Esto presenta un panporama difícil para la nueva gestión, máxime si se tiene en consideración que en los próximos meses no mejorarán las variables económicas.

Con un 2019 que finalizará con un déficit de superior a los 20.000 millones, se complicará el atender las obligaciones normales de la provincia, máxime que no existe un mecanismo de financiamiento para ese déficit. Actualmente Lifschitz apela a un mecanismo de anticipos financieros para poder pagar sueldos; recurre a un anticipo de casi la mitad de la nómina salarial para poder pagar en tiempo y forma.

De allí que la mayor preocupación del equipo y del propio Perotti es que se van a encontrar con problemas para pagar los salarios públicos. Inclusive de este análisis surge que el mismo Lifschitz podría tener ese problema antes de terminar su mandato.

Lo que resulta llamativo para el peronismo es la deuda del IAPOS, es elevada, cuando 2 años atrás dicho organismo era superavitario...