Mar. 21. Set 2021, Santa Fe - Argentina
África

FRANCIA Y SU PODER COLONIALISTA (Y NUCLEAR)

FRANCIA Y SU PODER COLONIALISTA (Y NUCLEAR)

PARÍS-FRANCIA  (especial para PrensaMare)  El poder comunicacional francés en el mundo logró silenciar su accionar colonialista y nuclear en el norte africano. Un silencio que se extendió por décadas.

Recientemente –y sorpreniendo a muchos., el presidente Emmanuel Macron dijo que creará una comisión de ‘memoria y verdad’ para investigar la historia de la colonización francesa en Argelia.

El accionar nuclear francés se mantuvo siempre en silencio. Mucho más las consecuencias de los ensayos nucleares efectuados durante toda la década de 1960.

En febrero de 1960 Francia realizó su primera prueba nuclear: la ‘Gerboise Bleue’, en el desierto del Sahara. Fue una bomba atómica 4 veces más potentes que la arrojada por EEUU en Hiroshima (Japón). Tras ella se lanzaron otras 16 bombas; 4 atmosféricas y 13, subterráneas.

Inclusive Francia continuó utilizando el territorio argelino hasta 1966, 4 años después de la independencia del país africano. Ello en razón de la cláusula que así lo establecía dentro de los Acuerdos de Evian (firmados por Francia y el Gobierno Provisional de la República Argelina).

De esta forma, el derrotado colonialismo francés continuó destruyendo el medioambiente argelino y matando y envenenando a sus habitantes.

Se estima que al momento de realizarse las pruebas, vivían más de cuarenta mil personas en el área afectada. Lo cual significó un verdadero ataque a las comunidades allí radicadas desde siempre. Muchos sufrieron las consecuencias en forma directa; otros soportaron el envenenamiento por la radiación. La mejor demostración de ello es que en el nuevo siglo, y habiendo pasado más de medio siglo desde aquellas pruebas, siguen naciendo en el área, niños con enfermedades y malformaciones.

La radiación de las pruebas francesas además, afectó a los animales y a la naturaleza. Desaparecieron especies y provocaron movimientos de las dunas.

Jamás Francia se inmutó por las consecuencias de su política nuclear. Porque al colonialismo debe agregarse que junto a ello se imponía el racismo y la creencia de la superiodidad.

La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN) pidió al Gobierno francés que se haga responsable de sus acciones y el daño provocado (en el momento, a corto, a mediano y a largo plazo). Pero Francia siempre respondió on el silencio y negativa.

Inclsuive Francia se ha negado a informar a Argelia el o los sitios donde se habrían enterrado los residuos tóxicos.

Inclusive Francia ha mentido respecto a la cantidad de pruebas nucleares efectuadas. Ellos han informado públicamente la cantidad de 17. Pero desde la Fundación Nacional para el Progreso de la Salud y el Desarrollo de la Investigación en Argelia, en verdad se realizaron otras 35 en Hammoudia, y 5 en In Ecker.

Entre las denuncias de los argelinos se encuentra el hecho que los franceses sacaban a argelinos presos y los usaban como ‘conejos de Indias’. Los ataban a pilares, exponiéndolos a las explosiones nucleares y luego “analizaban” como respondían a los impactos… Hechos propios de mentes enfermizas.

Esta política también tuvo sus afectados franceses, pues al realizarse las pruebas quedaron expuestos soldados y colonos franceses. Ellos también sufrieron sus consecuencias. Muchos de ellos terminaron siendo infértiles y presentaron numerosas enfermedades.

Por ello no llamó la atención que el presidente Macron no se disculpara ni decidiera el pago indemnizatorio a favor de Argelia y los argelinos por los crímenes cometidos en su política colonialista. No solo resultaron afectadas las víctimas directas sino miles de descendientes que involucran a generaciones que siguen sufriendo las consecuencias de tales pruebas.

Es allí cuando surgen las dudas de lo dicho por Macron. Porque se lo conoce como un hábil y oportunista político. Una persona con gran capacidad para realizar ‘gestos’ (que impacten en el electorado), pero que en verdad no representan nada de fondo.

Argelia y el mundo no necesita de ‘gestos’. Necesita acciones y es difícil (imposible?) que las potencias occidentales reconozcan su criminalidad, racismo y odio que impusieron por siglos en todos los continentes.