Lun. 19. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Notas

QUIÉN ES PICHETTO...? PORQUE LO ELIJE MACRI...?

QUIÉN ES PICHETTO...? PORQUE LO ELIJE MACRI...?

Lo imaginan como el oxigeno del desgastado Cambiemos...

SANTA FE-ARGENTINA  (PrensaMare)  Se develó el ‘misterio’: Miguel A. Pichetto acompaña en la fórmula re-eleccionista a Mauricio Macri.

Causó sorpresa? Puede ser… Aunque no mucha atendiendo al accionar de este senador en los últimos tres años. Y mucho menos considerando que una semana antes de este anuncio, él mismo se encargó de declarar que en caso de balotaje, votaría por Macri y no por la fórmula que integra Cristina Fernández.

Puede que esa declaración haya sido la gran “prueba de amor” que le exigió el macrismo, para transformarse en… ‘hombre del presidente’.

Pero: quién es Pichetto, se preguntarán muchos? Y es bueno saberlo. No tanto por su persona en sí, sino por su trayectoria y “construcción” de una política que desde adentro mismo de ella, es la destrucción misma de la política. Y no es un juego de palabras…

Nacido bonaerense en 1950, estudió abogacía recibiéndose en la Universidad de La Plata en 1976. Luego se radicó en la provincia de Río Negro, donde trfabajó e inició su carrera política.

Sus cargos fueron los de concejal en la ciudad de Sierra Grande (1983-1985); reemplazó al intendente Beluz González (1985-1987); diputado provincial rionegrino (1988-1993); fue Congresal por dicha provincial en el PJ (Partido Justicialista; 1983-1991); presidió el PJ rionegrino (1991-1995); diputado nacional (1993-1997); vicepresidente del Bloque Justicialista de diputados nacionales (1997); integró el Consejo de la Magistratura de la Nación (1998-2001 y 2001-2005); senador nacional (desde 2001, con el apoyo de Carlos S. Menem); presidente del Bloque Justicialista de senadores (desde diciembre de 2002 hasta la actualidad); reelecto senador (2013); pierde las elecciones provinciales siendo candidato a gobernador (2015); nuevamente en el Consejo de la Magistratura (desde fin de 2018, con el respaldo del justicialismo, el Frente para la Victoria, y el Frente Renovador).

Durante la actual etapa de macrismo (diciembre 2015-junio 2019) se mantiene al frente del Bloque Justicialista de senadores. Lo que le ha permitido reunirse y negociar constantemente con el oficialismo (no en la Cámara, con Gabriela Michetti, sino con la Casa Rosada, directamente).

Para llegar a esta posición privilegiada y ser considerado por la prepotencia macrista, Pichetto hizo “los deberes” bien temprano. Tanto que a poco de asumir Macri, él rompió con el Frente para la Victoria y conformó el Bloque Justicialista. Fue así que asumió una cierta “representatividad” de los gobernadores provinciales peronistas. Destacándose en esas negociaciones, el respaldo al oficialismo para pagarle a los fondos buitre y sacar adelante la vergonzante reforma previsional.

Pichetto así, se fue convirtiendo en el abre-puertas, ante una Cristina Fernández perseguida, y a la que varios dirigentes (incluído él) daban como “muerta política”.

Así, mientras el oficialismo descargaba toda su fuerza mediática, política, y judicial contra la expresidenta y varios de los exfuncionarios del anterior gobierno peronista, Pichetto (protegido del macrismo y los medios hegemónicos), comenzó a “construir” una (supuesta) oposición que mantuviera un diálogo constante con la Casa Rosada. En ello fue acompañado por los gobernadores Juan M. Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. De sus accionares nace: Alternativa Federal.

Todo marchaba sobre ruedas para ellos, pese a que cada vez se les escapaban más dirigentes de segundo y tercer nivel. Apostaban a ser “la alternativa” centroderechista que impidiera al peronismo ganar en 2019, y a ellos convertirse en una fuerza que resultara funcional a Macri.

Hasta que Cristina Fernández anunció la fórmula de la unidad peronista, que dinamitó todos los (pocos) proyectos en marcha. Inclusive el de Alternativa Federal.

Ante ello, Massa se ve presionado por sus bases para que se sume a la unidad; Roberto Lavagna se desinfló antes de comenzar a caminar; Schiaretti y Urtubey no pueden negociar lo que no tienen; de allí que Pichetto, “rápido para los mandados”, decidió hacer su gran jugada y pegar el salto.

Sin votos, solo le quedaba ofrecerse como una suerte de imán que atraiga los votos de peronistas heridos, y que no se sumen a la unidad que lideran Alberto Fernández y Cristina Fernández.

El macrismo duro que conduce al presidente consideró como una “gran jugada política” el sumar públicamente a un Pichetto que ya era un aliado claro del macrismo. Le blanquearon la tarea que cumplió durante estos más de 3 años (desde diciembre de 2015).

Para ello, dicho cerrado grupo macrista no dudó en burlarse nuevamente de los radicales. Consideran que estos últimos están en una etapa de extinsión y sin retorno a ‘la nada’ que han sabido construir.

Que solo son un grupúsculo negociador de cargos. Una suerte de agencia de empleo, que no tiene otro sitio (político) donde recostarse. De allí, que los vuelven a destratar y prefieren elegir a Pichetto, pensando que este hombre les acercará algún voto en primera vuelta.

Y que será fundamental (¿?) en un balotaje, atrayendo a los peronistas que no querrán que la fórmula Fernández-Fernández triunfe.

Ha quedado en claro que el lanzamiento hecho por Cristina Fernández hizo explotar todas las maniobras del neoliberalismo, el liberalismo, el antiperonismo y la derecha. De allí que Macri ha tenido que salir a buscar a Pichetto.

Confían en que les servirá para acercar a Massa, Urtubey, Schiaretti y algún otro díscolo del peronismo anti-unidad.

Este anuncio de Pichetto candidato a la vicepresidencia ha terminado de cerrar el cajón mortuorio de Alternativa Federal. El macrismo cree que el único sitio donde podrán cobijarse los viudos, es con la propuesta Macri-Pichetto...