Dom. 21. Abr 2019, Santa Fe - Argentina
Por el país

LA SOLEDAD DE LAVAGNA…?

LA SOLEDAD DE LAVAGNA…?

Lanzamiento ambicioso...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  A fines de enero, algunos medios pretendieron instalar a Roberto Lavagna como el candidato de ellos mismos. Con el paso de las horas, ello se fue cayendo, y terminada la primera semana de febrero, pocos se animan a sostener dicha propuesta.

Así como lo pusieron ‘en el cielo’ en pocas horas, posteriormente “se olvidaron” de él, dando a entender de manera clara que se trataba de una maniobra elaborada desde afuera del peronismo.

Ahora se ha conocido que el propio político descartó públicamente que fuera a participar en una primaria en el peronismo. Con lo cual ahora, es él quien busca instalarse como “el candidato de todos” (¿?).

Lavagna por cierto es un conocido economista, que fue necesario en una etapa de gobierno de Néstor Kirchner, y que luego –por sus propias limitaciones-, fue dejado de lado. Cumplió una tarea, pero ello no significaba que debía entronicarse en el cxargo o que estuviera capacitado (y decidido) a llevar adelante otra etapa de la economía argentina.

Lavagna es él, y solo él. No posee estructura política; no ha construido absolutamente nada; no posee un armado político. En ese sentido, busca aparecer como “el salvador” que necesita el país, y que todos le pidan que sea el candidato… de todos. Del peronismo y algo más.

No dispone de un partido político propio, como si lo tiene Sergio Massa; no cuenta con el respaldo de una “liga” de gobernadores; tampoco es representante de una “mesa” de intendentes. En otras palabras: no dispone de respaldo territorial, ni de votos.

Tanto es así que siendo realistas, hasta Juan Manuel Urtubey tendría más votos propios que el economista.

Además de ser ‘bien visto’ por ciertos medios hegemónicos, solo cuenta con el respaldo del expresidente Eduardo Duhalde y del socialista Miguel Lifschitz. Y del sindicalista… Luis Barrionuevo.

Algunos pensaron que Lavagna sería “el” invitado en el plenario del autodenominado peronismo federal (que se hizo en Playa Grande), pero no sucedió.

Ha quedado en soledad absoluta y ahora lanza la necesaria “unidad nacional”. Lo cual no está mal, pero la misma debe ser pensada justamente en ello: en unidad para salvar al país del caos al que lo llevan el macrismo y el radicalismo. Sin embargo existen quienes entienden la “unidad” como un amontonamiento para beneficio propio.

Para peor (para él), ha salido a sostener que “Una enorme cantidad de argentinos no quiere tener que votar entre los dos extremos”. En otras palabras: apuntó contra Mauricio Macri y contra Cristina Fernández; apelando a un discurso neo-peronista o neo-macrista.

Su expresión en cuanto a que “Massa piensa en una expresión más ligada a un sector del justicialismo, mientras que yo sigo pensando en la necesidad de construir algo más amplio”, es una forma de reiterar su deseo de hacer una “unidad” con todos, menos con sectores… del peronismo (¡).

Dentro de todo ello, su más clara ‘reflexión’ y demostración de la soledad que tiene, la dejó manifestada en: “Participar de una primaria sería contraproducente respecto de la idea central que estoy señalando. ¿Qué sentido tiene que alguien participe de la interna de un partido político y después pretenda imponerla al conjunto? No tiene sentido; son cosas incompatibles” (¿?).

Lavagna, al no poder participar de las Paso –a las que finalmente cuestiona-, pretende un candidato de “unidad”, elegido a dedo por algunos dirigentes, para que –allí si-, se lo impongan a los electores.

Roberto Lavagna tras el retorno democrático de 1983, fue Secretario de Industria y Comercio Exterior (1985-1987, con Raúl Alfonsín); embajador extraordinario y plenipotenciario ante organismos internacionales (en Ginebra) y Unión Europea (2000-2002, con Fernando de la Rúa y E. Duhalde); Ministro de Economía y Producción (2002-2005; de E. Duhalde y N. Kirchner); candidato presidencial (2007, con sectores del radicalismo, liberales, desarrollistas y neoperonistas); en 2015 apoyó la candidatura presidencial de S. Massa (quien anunció que en caso de ganar, lo llevartía como Ministro de Economía); está enrolado en el Frente Renovador.