Sab. 25. May 2019, Santa Fe - Argentina
Política

FRANCIA, ITALIA Y LOS "CHALECOS"

FRANCIA, ITALIA Y LOS

Enojo francés...

ROMA-ITALIA  Resulta cómico y hasta podría ser objeto de algún skech humorístico. Desde la presidencia francesa se han quejado ante Italia de “injerencia”, porque toman contacto con los “chalecos amarillos” franceses.

Si. La misma Francia que desconoce el resultado electoral venezolano de 2018; que extorsiona aNicolás Maduro para que llame a elecciones; y que reconoce a un autoproclamado “presidente”, se muestra enojada…

Está claro que existen muestras de apoyo del Gobierno italiano a las acciones de los “chalecos”. Y ello ha colmado la paciencia del presidente francés, Emmanuel Macron. Por ello, desde el gobierno han llamado a consultas a su embajador en Roma. Hablan de "injerencia" y de una "falta de respeto".

Lo que está en juego –en verdad- es las cercanas elecciones europeas (de mayo), donde el neoliberal Macron presenta visiones diferentes a las de sus colegas italianos. La campaña para esa elección ya está en marcha

Reciéntemente (el 5-2) en París, el vice primer ministro italiano, Luigi Di Maio, se reunió con algunos “chalecos”. Se trata del movimiento de protesta que surgió en noviembre y entre quienes crece la consigna de pedir la salida de Macron.

Di Maio (líder del Movimiento 5 Estrellas, M5S) se reunió con Ingrid Levavasseur y con Christophe Chalençon.

La última vez que París llamó a su embajador en Roma a consultas fue en 1940 (tras la declaración de guerra de Italia a Francia en la segunda gran guerra). "Francia ha sido objetivo, desde hace meses, de acusaciones repetidas, ataques sin fundamento, declaraciones ofensivas que todo el mundo conoce y tiene en mente", expresa el comunicado oficial del Ministerio de Exteriores galo.

"Esto no tiene precedentes desde el fin de la guerra. Estar en desacuerdo por algo es una cosa, pero instrumentalizar una relación con fines electorales es algo distinto. Las últimas injerencias constituyen una provocación suplementaria e inaceptable. Violan el respeto debido a la elección democrática, hecha por un pueblo amigo y aliado. Violan el respeto que se deben entre ellos los gobiernos democrática y libremente elegidos", agrega.

De allí la consulta al embajador. Lo que en el lenguaje diplomático (la llamada a consultas) es una orden que se envía a un jefe de misión por el ministro de Relaciones Exteriores del Estado acreditante para que se persone urgentemente con objeto de informar sobre un determinado asunto y recibir instrucciones particulares.

Significa que Christian Masset (embajador de Francia en Italia), deberá volver a París para consultar con el ministerio francés los pasos a seguir.

El apoyo a los “chalecos” no solo ha sido de Di Maio (foto), sino también de su socio y hombre fuerte del Gobierno italiano, Matteo Salvini (cercano ideológicamente a la ultraderechista fracesa, Marine Le Pen, que es rival de Macron).

Italia y Francia vienen manteniendo diferencias. Uno ha sido el desacuerdo sobre la inmigración. Francia desplegó la Gendarmería en puntos clave, provocando asentamientos de migrantes al otro lado —en las italianas Ventimiglia o Claviere— y el enojo de Roma.

También en cuanto a la extradición de Cesare Battisti (de Bolivia a Italia), que supo habirtar en Francia amparado por una ley promulgada por François Mitterrand. Battisti está acusado y condenado como terrorista por la justicia de Italia. Salvini aprovechó este hecho para acusar a Francia de amparar a otros terroristas.

Está claro que los políticos italianos han encontrado en la política interna francesa un ‘elemento’ útil para construir política europea. El M5S quiere llegar a tener un bloque propio en el Parlamento Europeo. Para ello necesidad de encontrar aliados en Europa, con vistas a las elecciones de mayo.

En tal sentido, la exigencia electoral europea es la de tener 7 partidos de 7 estados distintos (de allí que miran con buenos ojos a algunos partidos franceses).