Jue. 28. Ene 2021, Santa Fe - Argentina
Editorial

EL MUNDO, LOS PODEROSOS Y LA INFORMACIÓN

EL MUNDO, LOS PODEROSOS Y LA INFORMACIÓN

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  La forma de des-informar de los medios hegemónicos hacen creer a millones de personas en cada país que lo que ellos instalan es la realidad local, regional y mundial.

Lo hacen porque poseen poder para ello; porque son monopólicos y desplazan o silencian a otras voces. Pero además, lo hacen por convencimiento ideológico.

Inventan ‘noticias’, “conflictos”, “declaraciones”, y manipulan las realidades exagerándolas o directamente negándolas.

Cada vez se hace más difícil poder conseguir rápidamente información veraz. Cuando se consigue, el sistema reacciona neutralizándola, ‘rodeándola’ y repitiendo una serie de mentiras, que ponen en duda la propia verdad.

Lo bueno es que algunos se percatan de ello y resisten. Lo lamentable es que cientos de millones en todo el planeta no se dan cuenta de ello, y durante las 24 horas de todos los días del año le infectan la cabeza a través de los medios, pero particularmente del teléfono celular.

Muchos creen que tiene opción y que ‘buscan’ diversas voces. Cuando ello en realidad es apenas una ilusión sin sentido. Qué diferencia existe entre los argentinos Clarín, Infobae y La Nación? Qué diferencia existe entre esos tres, El País (de España), la estadounidense CNN, el Corriere della Sera italiano, la red O Globo de Brasil, el chileno El Mercurio, o con los periódicos de mayor tiraje de Alemania, Portugal, Panamá, Austria, Suiza, México o Países Bajos…?

Se asiste, en plena pandemia a una desinformación cargada de sobre-información. Parece una contradicción, pero no lo es. Se trata justamente, de la táctica de quienes en verdad buscan que lo importante, lo sustancial, pase sin conocerse.

Se aportan datos de infectados, muertos, recuperados y camas ocupadas a causa del coronavirus. Pero se silencia la maniobra criminal de determinados políticos (y la clase dirigencial en general) que actúa con un supuesto disfraz en defensa “de la economía”. Cuando en verdad solo defienden los intereses de… su economía.

Se ha llegado a tanta degradación que se muestra como natural el relegar la salud en nombre de “la normalidad económica”.

Pero se oculta aún más. Porque ciertos dirigentes de las máximas potencias occidentales no dudan -no solo en abandonar a sus ciudadanos en general (o sea a las mayorías)-, sino que lo hacen desde un pensamiento racista.

El mundo en manos de un grupúsculo de dirigentes (políticos, económicos, financieros, religiosos, sociales, científicos…) que especulaba sobre la obtención de una vacuna contra el coronavirus (en el 2020).

Mientras la articulación de la Organización Mundial de la Salud avanzaba en desarrollar diferentes vacunas, con colaboraciones varias, existían países –con EEUU a la cabeza- que se manejaron pensando exclusivamente en ellos.

En Argentina, Mauricio Macri se dedicó a destruir el país durante 3 años (2015-2018). Cuando la situación económico-financiera se hacía insostenible y corría riesgo su ambición re-eleccionista, Donald Trump, el FMI y las dirigencias europeas le dieron el préstamo más grande de toda la historia de ese organismo a cualquier país del mundo. Se usaron recursos, no para generar obras y puestos de trabajo, sino para garantizar que el país no ‘estallara’. Todos apostando a la re-elección de Macri.

Qué diferencia tuvo ese accionar irresponsable, utilitarista, maquiavélico con lo que ha hecho Trump en su país durante la pandemia …? Ninguno. Para ellos el fin justifica los medios.

A nadie le preocupó el hiper-endeudamiento argentino. Como a nadie le importó si el Covid-19 afectaba a millones de estadounidenses. Todo le está permitido a los dominadores. Eso si: en nombre de la democracia, los derechos humanos, y la libertad de mercados…

El dinero otorgado por el FMI a Argentina no fue para incluir a la sociedad que Macri empobreció, excluyó, desocupó, abandonó. La vacuna que en su momento imaginó Trump para su país (que le sirviera para ganar la re-elección), no tenía en cuenta a las comunidades afroestadounidenses, latinas e indígenas. Justamente los sectores populares más afectados por esta pandemia.

A uno y otro extermo del continente americano el mismo abandono de los sectores mayoritarios. No es una simple casualidad; es una contundente decisión ideológica. El poder imaginando “soluciones” que consolida y agranda las desigualdades.

Macri y su banda que azotó al país proponía publicitariamente y a través de sus declaraciones que los argentinos “inventaran”, que “produjeran cervezas artesanales”, que “abrieran negocios”. La política de Trump fue la de ignorar durante las investigaciones de la vacuna a negros, indígenas y latinos.

Es necesario recurrir a EEUU y Trump, y considerar sus hechos…? Claro Si ellos ‘marcan camino’, que después (más tarde o más temprano) las clases dominantes de los países periféricos (dominados) terminan imitando…

En este sentido es bueno recordar que históricamente EEUU ha sido un país racista. Lo sigue siendo, aunque las series televisivas y la cultura hollywoodiana insistan en instalar otras mentiras. Los negros, los indígenas y los latinos en EEUU, son los “cabecitas”, los “negros de mierda”, los “peronchos”, los “choriplaneros”, los “indios” en Argentina.

Históricamente los dominadores –en uno y en otro país-, accionaron de manera tal que esas diferencias de ahondaran; y las remarcaban (y remarcan) como para que a nadie le quede dudas de quien manda, y quien ejerce la dominación cultural.

EEUU es el país que reporta más crímenes de dirigentes políticos en el mundo.

EEUU tiene el ‘privilegio’ de haber asesinado a tres importantes líderes políticos, religiosos y/o sociales, como John Kennedy, Martin Luther King y Malcom X, sin haber sido jamás esclarecidos…

EEUU masacró a sus pueblos indígenas y hasta se le apropió de los nombres de sus líderes para diferentes bautismos (de la clase dominante).

EEUU usó a los negros en experimentos médicos por décadas

Argentina ha sido el país que ‘perfeccionó’ su terrorismo de Estado (y lo éxportó’ a Centroamérica) produciendo 30.000 desaparecidos.

Argentina masacró a los pueblos originarios y militares / oligarquía se apropiaron de sus tierras.

Argentina desarraigó a pueblos indígenas, los esclavizó y se apropió de sus mujeres.

Argentina todavía sigue buscando miles de desaparecidos y cientos de niños apropiados.

Nada es casual; todo es causal. De allí que es bueno interiorizarse de lo que impuso Trump en su país. Porque más allá que exista otro sector del poder imperial que lo cuestiona, lo hacen en cuanto a ‘formas’, no de ‘fondo’.

Actualmente, los negros en EEUU ya representan el 21% de las muertes por Covid. Siendo que solo son el 13% de la población estadounidense. La organización The Covid Tracking Project Latinos, informó a través de un estudio que indígenas de EEUU y de Alaska tienen 1,5 veces más probabilidades de morir a causa de la enfermedad que los blancos.

Trump ( según conversaciones grabadas entre él y el periodista Bob Woodward), estaba informado sobre la gravedad de la pandemia desde el 7 de febrero de 2020. Pero tomó la decisión política de ignorarlo públicamente y en sus decisiones. Con lo cual le abrió la puerta a las muertes masivas, mientras estaba preocupado en actos y mítines para su campaña de reelección en todo el país…

En Argentina, la oposición derechista, neoliberal y anti-peronista reclama “libertad” y alentó marchas protestas y no cumplimientos de las únicas medidas conocidas en el mundo para bajar los contagios. Su ofensiva a partir de julio 2020, significó un imediato aumento de contagios, muertes y ocupaciones de camas en todo el país.

Los investigadores de la Universidad de Columbia informaron en mayo que más del 80% de las muertes y contagios en Estados Unidos podrían haberse evitado si el distanciamiento social y otras medidas de control se hubieran implementado solo dos semanas antes. En Argentina, desde que se alentó y reclamó el no cumplimiento de lo pedido y recomendado desde el gobierno nacional, los casos se expandieron de manera descontrolada.

A la cabeza de esa disparada se encontraron distritos gobernados por no-peronistas: Ciudad de Buenos Aires, Salta, Jujuy, Rosario, Mar del Plata, Mendoza… Con la gravedad que la interconexión de la capital argentina con el Gran Buenos Aires y el sur santafesino generó la expansión de casos.

Mientras se habla que tras la pandemia “nace un nuevo mundo” (¿?), solo se sabe que las peores consecuencias las soportan los sectores menos pudientes. Los trabajadores, los cuentapropistas, los que realizan changas, los pequeños y medianos comerciantes, los desocupados, los pobres; los pensionados y jubilados. Por contrapartida, esta situación que se llama livianamente “crisis mundial”, ha permitido que aumente la riqueza de las clases dominantes.

Mientras la pobreza azonta a cada vez más estadounidenses y argentinos, las poderosas minorías se enriquecen cada vez más.

Quien no lo sabía, debería seguir intentando buscar otra forma de informarse.