Sab. 15. Ago 2020, Santa Fe - Argentina
Opinión

EEUU: CON POCO PAN, MUCHO CIRCO

EEUU: CON POCO PAN, MUCHO CIRCO

SANTA FE-ARGENTINA  (Editorial PrensaMare)  Los ajustes de la administración trumponiana sigue aplicando ajustes y recortes para las mayorías, a la vez que beneficia a los grupos concentrados de las finanzas. Así, ante “poco pan”, la clase dirigencial (bipartidista) apela a exhibir “mucho circo”.

El neoliberalismo ha ido estableciendo una actualización del famoso “pan y circo”.

Ello es lo que sucedió (en vivo y en directo para todos los estadounidenses y el mundo) cuando la presidenta de la Cámara Baja de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, rompió su copia del discurso que acababa de pronunciar Donald Trump.

Una muestra de rechazo? Desprecio? Irrespeto? Rebeldía? Luego que algunos de sus compañeros demócratas le abuchearan e incluso se marcharan del Congreso.

Ocurrió en medio del tercer discurso sobre el Estado de la Unión de Trump ante ambas cámaras del Congreso.

Ya se sabe que el Senado le dará su buena mano al mandatario y lo absolverá de los dos cargos que enfrenta en su juicio político por sus presiones a Ucrania. Una investigación lanzada –justamente- por Pelosi, que buscaba destituir al presidente.

Ella llegó al lugar pues -como presidenta de la Cámara Baja-, tenía reservado un lugar de honor detrás de Trump. El primer momento confrontativo se produjo cuando el mandatario le entregó una copia del discurso (al llegar). Fue allí que Pelosi le extendió la mano, y el mandatario se giró sin estrechársela. Le negó el saludo; toda una muestra de su enfrentamiento, pero a la vez de lo poco que le importan a Trump las instituciones.

Cuando la alocución trmponista finalizó, Pelosi tomó su copia del discurso, y la rompió en dos a una altura suficiente para que la captaran las cámaras de televisión. Una devolución de atenciones, que evidenciaron públicamente la pésima relación con el presidente.

Más tarde ante la prensa ella declaró que la rotura de los papeles le pareció "lo más cortés que podía hacer" después de ese "discurso tan sucio".

En su disparatado discurso, Trump advirtió de que hay políticos que quieren "arrebatarles los seguros de salud" a los estadounidenses. Y allí hubo congresistas demócratas que se levantaron de su asiento y le gritaron: "¡Tú".

También hubo risas cuando el mandatario sostuvo que estaba persiguiendo a las compañías farmacéuticas. Inclusive la congresista Norma Torres se exasperó cuando el mandatario afirmó que está protegiendo a los pacientes que ya tenían enfermedades antes de contratar un seguro médico.

Otro hecho que aport+o más leña al fuego cirquero que lidera Trump fue cuando cuatro congresistas demócratas (Rashida Tlaib, Seth Moulton, Tim Ryan y Bill Pascrell) se marcharon indignados a mitad del discurso. Tlaib dijo marcharse porque no pudo aguantar sus "mentiras e intolerancia".

A todo ello, Alexandria Ocasio-Cortez y Ayanna Pressley, decidieron directamente no asistir a la sesión para no "normalizar la conducta ilegal" de Trump -dijo la primera-.

Pero faltaba aún…: más en este montaje devaluado y deprimente de la política local estadounidense. Fue cuando el golpista venezolano Juan Guaidó, fue ovacionado (si: ovacionado) por parte de legisladores (de ambos partidos); ello sucedió luego que Trump lo mencionara expresamente (¡) durante su discurso.

Este personaje venezolano que ha pedido la invasión de su país (por parte de EEUU) y que ahora es investigado por sus mismos pares en su país por hechos de corrupción) estaba ubicado (nada más y nada menos) que en el palco de la primera dama.

Cuando fue referido por Trump, se levantó y saludó a los legisladores en medio de los aplausos, sonriendo.

Lo cual demuestra que más allá de lo triste que es el nivel de la política de la mayor potencia militar mundial, no desaprovechan la oportunidad para honrar, halagar y homenajear a un golpista amigo de los intereses estadounidenses.