Vie. 06. Dic 2019, Santa Fe - Argentina
Notas

FRANCO SOLDANO: Y AHORA...?

FRANCO SOLDANO: Y AHORA...?

El jugador no aceptó irse a México. Qué hará la dirigencia unionista...?

SANTA FE-ARGENTINA  El pase del delantero Franco Soldano, de Unión a otra institución formó parte de una novela de varios capítulos. Cada una de las partes que se consideran ‘interesadas’, aportaron lo suyo.

Por un lado el jugador, su familia y representante (Hernán Rubiola); por el otro Unión, que tuvo la voz de su presidente, y las voces de otros integrantes de la Comisión Directiva; a los cuales se deben agregar la participan periodística.

En este último caso, donde han aparecido los que informan periodísticamente, y los que informan según intereses de alguna de las partes. Incorporándose en este sector a quienes directamente ‘inventan.

Lo cierto es que ya se juegan varias fechas de la Superliga Argentina y Soldano sigue en Unión.

El último interés por contratarlo provino de México. Fueron los Rayados (de Monterrey), que hicieron una oferta que en Unión consideraron “aceptable”. Pero el jugador se negó a irse.

Porqué se negó? Simple: porque el jugador consideró que no era el momento. Y el análisis –en cierta forma tiene bastante de lógica-. Porque actualmente Soldano es titular en Unión. El cuerpo técnico y sus compañeros saben cómo juega.

En cambio el irse a México, era aceptar una oferta que se produjo porque el club no pudo contratar a otros… Casi como una contratación de compromiso. Pero además, hubiera llegado a un club que ya lleva jugadas 8 fechas del torneo (marcha segundo), y sin tiempo de adaptación al equipo. Ello significaba un período de adaptación al fútbol mexicano y a sus compañeros, a la vez que del cuerpo técnico y compañeros con él.

El riesgo era innecesario de tomarlo. Para qué llegar a un equipo ya en funcionamiento, donde posiblemente ‘no sea prioridad’…? Para qué arriesgarse a llegar y –en caso que se le otorgue la titularidad-, al no conocerse con nadie en cuanto al funcionamiento futbolístico, comience mal y pierda el puesto…? Para qué arriesgarse a marcharse y en el período de adaptación y conocimiento (mutuos), correr el riesgo de no ser tenido en cuenta en un plantel ya en funcionamiento…?

Se podrán encontrar errores a toda esta novela; y la verdad que existen (ninguno de los sectores lo puede negar). Primero: Unión quería venderlo, pero no… O sea: necesita sumar buenos ingresos, pero a la vez, el dinero (ingresante) podía significar el tener un buen depósito bancario, pero sin Soldano y sin algún refuerzo que jerarquice el plantel.

En el mercado local no había interés en venderlo. Además, los interesados no fueron muchos, y no querían pagar lo que se pretendía cobrar.

A nivel europeo, las muestras de interés fueron de equipos de ligas que no se consideraron potables de acuerdo a las exigencias económicas y/o deportivas de las partes.

Finalmente quedó lo del Monterrey, que significaba conseguir dineros (para Unión y el jugador), pero que dejaba qué desear en cuanto a lo deportivo y el futuro (económicamente era bueno para ambas partes).

Frente a todo ello –al parecer- a algunos, poco y nada le interesó tener en cuenta la posibilidad que Soldano continuara en Unión, pero con una re-valorización (más pago) de su contrato.
Entonces ahora, con la Superliga en marcha, y Soldano en Unión, algunos se preguntan si “los tiempos” de re-negociación (para el club) son los oportunos, o si por el contrario, se ha perdido el tiempo y oportunidad. Porque el jugador se encuentra en la última etapa de vigencia de contrato con Unión…

Situación que lleva irremediablemente a recordar la torpeza dirigencial cometida con Lucas Gamba. Así, Huracán se llevó un jugador diferente, negociando pura y exclusivamente con el representante del jugador.

Una acción que le hizo perder a Unión el 80% del pase que poseía del mismo.

Pareciera que ciertas personas en el fútbol argentino no se han adecuado a la realidad. No existe más la esclavitud. Cada club es “dueño” de un futbolista en tanto y en cuanto tenga vigencia el contrato firmado (por determinada cantidad de años). Al llegarse al final del mismo, si el club no negoció “en tiempo y en forma” (según sus intereses y los del jugador), se queda sin nada. Aquella “obligación” que tenía el deportista de jugar 2 años por el club, recibiendo el 20% de incremento (si no se ponían de acuerdo por la cifra exigida por el jugador), no existe más

Ese mecanismo ‘contractual’ era un beneficio del que gozaba el club. Si el jugador no aceptaba la oferta dirigencial, debía seguir en la entidad por 2 años (con el 20% automático de incremento).
Hasta el momento, Unión no avanzó en una extensión del contrato con Soldano; y además no logró el ingreso deseado (por la venta, al poseer –hoy- el 75% del pase).

Y ahora…?