Mar. 21. Set 2021, Santa Fe - Argentina
Europa

CHAMPAGNE / ESPUMANTE: GUERRA COMERCIAL

CHAMPAGNE / ESPUMANTE: GUERRA COMERCIAL

VIENA-AUSTRIA  (PrensaMare)  Si algo le faltaba a la lucha que llevan adelante los políticos más reaccionarios de Europa contra Vladimir Putin, ahora se le agregó otra de característica comerciales y marketineras.

Ocurre que el presidente Putin firmó una ley estableciendo que solo los vinos espumantes de Rusia podrán denominarse con la palabra “champán”. De esta forma, el champán francés (de la región de Champagne), deberá llamarse “vino espumoso”.

La medida pretende proteger la soberanía nacional de la producción local de la bebida. La reacción de las casas francesas de "champagne" se dirigieron a sus autoridades reclamando ayuda diplomática (en razón que los productores franceses se benefician de la denominación).

Tales productores franceses gozan del uso exclusivo de la palabra en los países que adhieren al Acuerdo de Lisboa (sobre indicaciones geográficas distintivas).

Ocurre que Rusia no firmó ese acuerdo, por lo cual Putin pudo prohibir el uso de la traducción rusa de champán ("Shampanskoe") en las botellas importadas. Así, los productores de Francia podrán seguir utilizando la palabra en francés, pero tendrán que escribir "vino espumoso" (en la parte posterior de las botellas).

El Comité de Champán (que agrupa a los viticultores y productores de la región de Champagne, en el noreste de Francia), rechazan la decisión rusa y reclaman que sea vetada. Sostienen que se trata de una medida "escandalosa" que "cuestiona más de 20 años de conversaciones bilaterales entre la Unión Europea y Rusia sobre la protección de las denominaciones de origen controlada".

Consideran que los rusos pretenden apropiarse de un nombre en el que los champañeses (franceses) han invertido 300 años. Desde algunos sectores afirmaron que lo que debe hacerse es dejar de enviar champaña francés a Rusia, mientras reclaman la intervención del gobierno francés y de la diplomacia europea.

Una reconocida firma francesa, Moët Hennessy, había remitido el viernes 2 de julio un aviso a sus distribuidores rusos, indicándoles que dejaba de suministrarles champagna francesa. Pero apenas 2 días más tarde (el mismo domingo), rectificó su decisión y aceptó la exigencia rusa. De esta forma y lunes se supo que reanudaría normalmente sus envíos, con nuevas etiquetas.

Se entiende este cambio rápido, si se tiene en cuenta que Rusia importa anualmente 50 millones de vinos espumosos y champañas, donde alrededor del 13% tiene su origen en Francia.

A la hora de analizar qué parte del mercado controla la empresa Moët Hennessy, se concluye que es el 2%. Ello significa que en el 2020 vendió a Rusia por 5.500 millones de rublos (75 millones de dólares). Lo que le significó una ganancia neta de 560 millones de rublos (7,63 millones de dólares).