Sab. 19. Oct 2019, Santa Fe - Argentina
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IDENTIFICADA LA NIETA N° 129

IDENTIFICADA LA NIETA N° 129

Memoria y justicia...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  Ha sido identificada la nieta 129, que podrá conocer a su padre y hermanos.

“Abuelas de Plaza de Mayo comunica con enorme felicidad el encuentro de una nueva nieta, hija de Norma Síntora, secuestrada embarazada de 8 meses, y de Carlos Alberto Solsona, con quien podrá finalmente abrazarse, luego de casi 42 años”.
Norma Síntora nació en Cruz del Eje (Córdoba, el 9-8-1951). Allí hizo la escuela primaria y secundaria; luego se instaló en Córdoba para estudiar Ingeniería Electrónica desde 1968. Allí conoció a quien sería su marido, Carlos Alberto Solsona.

Él venía de estudiar Ingeniería Química en Santa Fe y decidió cambiarse a Electrónica (y se mudó a Córdoba). Formaron pareja en 1974; en marzo de 1975 se casaron; al año siguiente nació su primer hijo, Marcos.
Norma y Carlos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). A final de 1976, ante la represión, la pareja decidió dejar a Marcos al cuidado de sus abuelos maternos; Norma cursaba su octavo mes de embarazo.
El 21-5-1977, alojada en la casa de sus compañeros de militancia Isolina Beatriz Rocchi y Rubén Castro (en la bonaerense localidad de Moreno), ella fue secuestrada junto al matrimonio. Los tres continúan desaparecidos.
Al momento del secuestro, Carlos Alberto se encontraba fuera del país (y luego debió exiliarse). La familia Solsona-Síntora pretendía escapar de la dictadura y reencontrarse en España: Norma con Marcos y su bebé –a quien pensaban llamar Pablo, si era varón, o Soledad, si era mujer–, y Carlos, ya fuera de Argentina.
Nada se supo de Norma ni del bebé nacido/a en cautiverio. Marcos (hijo mayor de Norma y Carlos), creció con sus abuelos. Cuando cumplió 10 años, su abuelo paterno Domingo Solsona lo llevó con Carlos y se produjo el reencuentro. Luego Carlos formó pareja con Ana y tuvo otro hijo, Martín.
Carlos y los abuelos Solsona y Síntora radicaron la denuncia en Abuelas de Plaza de Mayo.

En 2012, a partir de diversas informaciones recibidas sobre una joven que había sido inscripta como hija propia por un matrimonio, desde Abuelas se resolvió la aproximación del caso. La partida de nacimiento apócrifa había sido firmada por un médico de la Policía Federal Argentina y que el parto había ocurrido en domicilio.

En 2013, el equipo de Aproximación del área de Investigación de Abuelas, contactó a la presunta hija de desaparecidos (vivía en el exterior para invitarla a realizarse el examen de ADN).
La mujer adelantó que en 2014 viajaría al país para seguir conversando sobre la posibilidad de analizarse y se le transmitió que la prueba genética también podía efectuarse a través del Consulado.

La joven no tomó contacto con Abuelas por lo que intervino el juez Sergio Torres, y a través de la representación diplomática del país donde reside la mujer, intentó en dos oportunidades que se analizara. Ante las negativas, envió un exhorto a la Justicia de ese país.
En junio de 2017, a partir de un allegado de la joven se retomó el vínculo. “Hace dos semanas la nueva nieta ingresó al país y, por una notificación de Migraciones, se presentó a la Justicia el miércoles 3 de abril. Allí, con intervención del equipo interdisciplinario de la Comisión Naci onal por el Derecho a la Identidad (CONADI), aceptó realizarse voluntariamente el análisis en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), que arrojó que es hija de Norma Síntora y Carlos Alberto Solsona”.

Abuelas notificó a su papá y a sus hermanos sobre el encuentro, quienes viajaron hasta aquí para conocer todos los detalles del caso.