Dom. 16. Jun 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

EL VERDADERO RICARDITO…

EL VERDADERO RICARDITO…

Alfonsín salió a defender su pertenencia al oficialismo...

SANTA FE-ARGENTINA  En su momento, la política derechista Elisa Carrió supo referirse a su correligionario Ricardo Alfonsín, como “Ricardito”. Una (supuesta) forma cariñosa de aludirlo, que en verdad conllevaba toda una desvalorización.

El uso de un diminutivo, para minimizarlo y des-tratarlo. Un dato no menor, que el aludido dejó pasar, posiblemente comprendiendo que su colega legisladora estaba en lo cierto.

Ambos han formado (y forman) parte de la alianza gobernante. Son la cara de una misma moneda; Carrió apelando a su tarea de denunciadora empedernida y gestora de titulares para tapas y temas que instalan los medios hegemónicos de prensa. Alfonsín, mostrando su cara “progresista”, aunque sin pegar portazo alguno, y dentro del plato derechista y neoliberal del gobierno de Cambiemos.

En algún momento, el “progresista” gobernador santafesino Miguel Lifschitz, se refirió a Alfonsín como un ‘potable’ integrante de un ‘frente de izquierda’ (¿?) que lo podría contener en las elecciones presidenciales de 2019. Una muestra clara de los límites ideológicos del “progresismo” santafesino…

Pero faltaba algo más en este juego de palabras que intentan tapar los hechos (acciones). Porque tras conocerse que un legislador del PRO salió a sostener que el “candidato natural” de Cambiemos para el 2019 era Mauricio Macri, Alfonsín salió a responderle.

Para los medios hegemónicos el bonaerense “cruzó al presidente del PRO, Humberto Schiavoni”. Lo que demuestra que Alfonsín –pese a sus supuestos cuestionamientos verbales al oficialismo que integra- no pretende sacar ‘los pies del plato’.

Habló como un hombre (que es) de Cambiemos, y reclamó que “Lo natural sería permitir que fueran los potenciales y diferentes electorados de Cambiemos los elijan sus candidatos y otra sería la discusión si entre las fuerzas del Frente fueran posibles acuerdos programáticos sobre los principales problemas”.

Pero como para reafirmar su clara pertenecía a dicha alianza derechista-neoliberal, Alfonsín manifestó, con referencia a la afirmación de Schiavoni: “Esa afirmación obedece a un error conceptual acerca de la naturaleza de Cambiemos y omite el hecho de que Cambiemos es un Frente que reúne a partidos que piensan diferente”.

Pero en esto último se equivocó. La UCR no piensa en absoluto diferente al PRO. De lo contrario no estaría en Cambiemos; o habría retirado todos los funcionarios que el radicalismo tienen en los diversos estamentos del Estado.

De Alfonsín (o Ricardito) no se podía esperar otra cosa. No olvidemos que estando en vida Néstor Kirchner, en un encuentro secreto de ambos, rechazó el avanzar en un acuerdo para fortalecer a la UCR (ante el avisoramiento de una debacle en dicho partido, que daría lugar al nacimiento de una posible nueva fuerza derechista –como finalmente sucedió, con el PRO y Cambiemos-).

No olvidemos que el neo-macrista o neo-radical Martín Lousteau, días antes efectuó (en nombre de quién…?) una invitación para que la “progresista” Margarita Stolbizer y los socialistas se sumaran a… Cambiemos. Lo que demuestra que para esta alianza (liderada por el PRO y acatada por la UCR), estos sectores a los que se invitó son lo mismo que ellos (¡).

Un dato no menor, pues se repite el esquema establecido por Washington para Europa, donde la derecha y el socialismo tienen discursos verbales diferentes, pero en el fondo de la cuestión son socios en aplicar medidas neoliberales, ajustes, y hasta en acciones militares (invasiones y ataques a Irak, Afganistán, Siria, Pakistán).