Vie. 28. Feb 2020, Santa Fe - Argentina
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CHINA CONSTRUIRÁ EN 2035 UNA CENTRAL ELÉCTRICA SOLAR EN EL ESPACIO

CHINA CONSTRUIRÁ EN 2035 UNA CENTRAL ELÉCTRICA SOLAR EN EL ESPACIO

TOKIO-JAPÓN  (PrensaMare)  En lo que constituye un nuevo paso más en la muestra de poderío tecnológico y científico, las autoridades de China han anunciado que antes de 2035 llevarán adelante la construcción de una central de energía solar en el espacio con 200 toneladas de peso y un nivel de generación de megavatios.

Así lo informó la Academia de Tecnología Espacial. Los paneles en el espacio captarían la energía del Sol (que jamás consigue llegar a la superficie del planeta), explicó Wang Li, investigador y miembro del programa.

Lo hizo en el sexto Foro de Ingeniería China-Rusia celebrado la semana pasada en Xiamen (provincia suroriental china de Fujian).

La energía captada se convertirá en microondas o láseres y luego se transportará de forma inalámbrica a la superficie de la Tierra para su utilización.

"Esperamos fortalecer la cooperación internacional y lograr avances científicos y tecnológicos para que la humanidad pueda disfrutar de energía limpia ilimitada lo antes posible", destacó el investigador.

En comparación con los combustibles fósiles tradicionales, que han sido explotados de manera incesante y causan graves problemas ambientales, la energía solar espacial se considera más eficiente y sostenible. Este tipo de nergía proporciona una solución de suministro estable para satélites y zonas afectadas por desastres o áreas aisladas en la Tierra, precisó Wang.

En 1941, Isaac Asimov (autor de ciencia ficción), hizo popular el concepto de recolección de energía solar en el espacio. En 1968, Peter Glaser (ingeniero aeroespacial estadounidense), escribió una propuesta formal con un diseño para materializar la idea.

Desde que China incluyó la energía solar espacial como un programa de investigación clave en 2008, el país asiático ha propuesto varias soluciones y ha logrado una serie de grandes avances en la transmisión inalámbrica.

Con una inversión de 28,4 millones de dólares, China construye una base de pruebas en Bishan (al suroeste del país), con el objetivo de estudiar a fondo la transmisión de energía inalámbrica de alta potencia y su impacto en el medio ambiente.