Vie. 14. Dic 2018, Santa Fe - Argentina
Economía

"AHÍ NOMÁS", ESTÁ EL ABISMO...

La delicada situación a que ha sido llevada Argentina...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Esteban D’Arret)  Los dos acuerdos firmados por Mauricio Macri con el FMI llevan a muchos argentinos a tener memoria y recordar la época de Ricardo Alfonsín.

Desde la actual gestión decidieron aplicar las exigencias del organismo en cuanto a “cero déficit fiscal” y “cero emisión monetaria”. Algo así como una imitación (parcial) del recordado y lamentable Plan Primavera. Aquél que pusieron en práctica durante la gestión radical, Juan Vital Sourrouille y José Luis Machinea a mediados de 1988.

El objetivo de dicho plan (ideado en una universidad alemana y ‘adaptado’ d emanera criolla…) tenía un único objetivo: presentar una bonanza económica que permitiera a los radicales ganar las elecciones.

Fue una promesa de equilibrio fiscal, que se caracterizaba por una enorme brecha entre el dólar manejado por el BCRA (Banco Central). Para lograr el “éxito”, los radicales a través de dicho banco llevaron las tasas de interés al 6% mensual; lo que anualmente era del 101,2%...

Han transcurrido varias décadas, y todos los argentinos saben cómo finalizó dicho Plan Primavera: economía estallada e hiperinflación.

Transcurridas varias décadas de aquella nefasta experiencia radical, Macri nos presenta un país con un enorme déficit estatal que prometen controlarlo con “equilibrio fiscal”. Con una sustancial diferencia entre el dólar al que el Banco Central compra y vende divisas, y con tasas al… 6% mensual.

Ambos planes, el de Alfonsín y este del FMI coinciden en que tienen un déficit fiscal récord. El segundo acuerdo con el FMI promete “cero déficit fiscal” para el 2019 , con un déficit financiero del orden del 3,3% del PBI, y un gran déficit cuasifiscal. Todo lo cual hace que se desemboque en un déficit estatal total incontrolable.

La deuda remunerada del BCRA llega a los $ 773.000 millones al 1° de octubre ($ 341.000 millones de Lebac, $ 6.000 millones de pases y $ 426.000 millones de Leliq). Así, la deuda en concepto de Lebac se va a transformar en deuda de Leliq o de Lecap del Tesoro. Ello significa que el actual endeudamiento (de septiembre de 2018) no va a bajar.

Las tasas de interés a las cuales se remuneran estos activos tampoco. Pagar un rendimiento anual del 101,2%, sobre los 773.000 millones significa generar aún más pasivos monetarios del BCRA. Eso solo se “soluciona” con… emisión monetaria de $ 782.000 millones al año (equivalente a: 20.000 millones de dólares, lo que significa un 5% del PBI).

Si ello se agrega al déficit financiero del Tesoro, se llega a un déficit fiscal consolidado total del 8,3% del PBI. Argentina tiene frente a si un auténtico y gigantesco agujero negro.

La “idea” macrista de elevar las tasas de interés a los actuales niveles que superan el 100% anula, con el objetivo de "secar" la plaza financiera, se equivoca. Las elevadas tasas no secan absolutamente nada de nada. Por lo cual las promesas y compromisos asumidos de “cero déficit fiscal” y “cero emisión monetaria”, son incumplibles.

En 1989 la hiperinflación fue el resultado del Plan Primavera. La diferencia entre aquella época y ésta se centra en que posiblemente no tengan el mismo final, en razón que al FMI no le interesa que Argentina estalle. No por el país, sino por sus propios intereses, y porque necesita “oxigenar políticamente” al neoliberalismo macrista, para profundizar la dependencia de Argentina.

Por ello es casi seguro que se mantendrá la abundante ayuda en dólares desde el FMI. Al establishment mundial (las llamadas potencias occidentales) les interesa que en el 2019 el macrismo vuelva a ganar las elecciones. Lo que pase de allí en adelante ya será otra cosa… Es más: es seguro que tras una eventual victoria macrista, Argentina sea inmediatamente ‘abandonada’, y estalle su economía.

Mientras tanto, tal como ocurrió lenta y progresivamente con el Plan Primavera, la inflación sigue avanzando. Ya nadie duda que se asiste a una muy alta tasa de inflación; pero si alguno piensa que bajando las tasas de interés la inflación se reducirá, también se equivoca.

Ocurre que este gobierno de Macri es inflacionario porque ello genera una constante transferencia de recursos para los grupos concentrados de la economía. De allí que se alienta la inflación desde varios frentes, aunque ante los micrófonos se afirme (hipócritamente) lo contrario.

El Plan Primavera del radicalismo, lanzado en 1988, explotó el 6 de febrero de 1989. Fue cuando se debió detener las ventas de dólares del Banco Central. El problema para Macri estará en saber si el “oxígeno” fondomonetarista de hoy es seguro, confiable y garantizable hasta las elecciones del 2019.

Porque todos sabemos que en política no existen aliados ni amigos permanentes. Hoy por hoy, el mejor amigo del FMI es el presidente argentino. Pero…

Y si desde el organismo y el Departamento de Estado (de EEUU), analizan y deciden que existe ‘otra’ alternativa…?

Mientras tanto, sigue la inflación; continúa la remarcación de precios de los alimentos; los especuladores ganan sin riesgo alguno apostando a las Leliq; el dólar está “controlado”; aumenta la desocupación; el rojo en la balanza comercial se agiganta; el gobierno defiende los tarifazos; la recaudación tributaria se contrae; la recesión se consolida; las tasas de interés son escandalosas; la “bicicleta financiera” goza de buenísima salud; la demanda de dólares está (por ahora) equilibrada, sin reducirse…

Argentina sigue dando pasos al frente El problema es que ahí nomás, está el abismo.