Mar. 04. Ago 2020, Santa Fe - Argentina
Política

EL CRIMEN DE FABIÁN GUTIÉRREZ – INTERESES

EL CRIMEN DE FABIÁN GUTIÉRREZ – INTERESES

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Días atrás se produjo la denuncia por la desaparición de Fabián Gutiérrez (46 años). Luego fue hallado enterrado muerto. Un hecho policial, a menos que se tenga en cuenta que había sido secretario privado de Cristina Fernández (siendo mandataria).

Lo concreto que desde su desaparición, su trágico hallazgo y con posterioridad, se fueron tejiendo historias, ‘analális’, cometarios y conclusiones que fueron desde el disparata, al engaño y el oportunismo político.

La impresentable exministra de Seguridad de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, sostuvo que es un caso de “gravedad institucional” (¿?). Los medios hegemónicos hablaron que era “un arrepentido” que habló ante la justicia.

Frente a semejantes aprovechamientos políticos que demuestran una gran bajeza periodística y política, es bueno aclarar. Porque el silenciar, solo sirve para que se impongan los delincuentes de guantes blancos. Sepamos que él se desempeñó como secretario de Presidencia entre mayo 2003 y mayo 2005. Luego fue secterario adjunto de diciembre 2007 a enero 2010.

Fabián Gutierrez fue extorsionado, asesinado y enterrado clandestinamente en un inmueble de El Calafate.

Gutiérrez nunca fue un “arrepentido”, ni tampoco un “testigo estrella” como instaló el macrismo con su manipulada justicia entre 2015-2019. Las veces que fue requerido por la justicia, se presentó, y no aportó nada ‘trascendente’.

Fue clave para hacer caer la maniobra armada por la alianza Cambiemos y José López en el caso de los ‘famosos bolsos con dineros’. En este mediático caso (guiñado por los ‘ideólogos’ del macrismo y su servicio de inteligencia), López acusó a Gutiérrez de entregarle el dinero en un hotel porteño (que –dijo- era de Cristina). Sin embargo, quedó probado que al momento del hecho, Gutiérrez no estaba en Buenos Aires (sino en Santa Cruz).

En cuanto a la otra famosa causa, de “los cuadernos”, no aportó nada interesante. Es bueno recordar que el juez detuvo a Gutiérrez porque consideró que –viajando en el avión con la presidentea- ‘sabía’ de la existecia de los (inexistentes) bolsos.

Lo que quedó en claro es que Gutiérrez no le sirvió al macrismo para sus maniobras judiciales. Increiblemente ahora salen a ‘defenderlo’ y a dejar abierta la sospecha que “lo mataron” para que no hablara (de qué?). Cuando –justamente- él habló en los tribunales e hizo caer la historia de “los bolsos” que contaba López.

Gutierrez fue objeto de una extorsión y en medio de la discusión fue atacado y asesinado. Así de cruel, como de sencillo.

Pero la oposición derechista y neoliberal salió a instalar la sospecha que el gobierno nacional podría estar involucrado en el hecho.  

Concluyendo: I) El juez invertiniente –Carlos Narvarte- fue claro: “No tiene nada que ver con una cuestión política”. II) Los responsables del crimen (confesaron) son: Facuando Zaeta (19), otro hermano Zaeta, y los hermanos Maximiliano y Fabián Gómez.

El Jefe de Gabinete –Santiago Cafiero- declaró: “inadmisible utilizar la sensibilidad que el dolor del crimen genera para sacar ventajas políticas". Y el propio presidente Alberto Fernández afirmó: "me parece una miserabilidad absoluta. Queremos saber qué sucedió con Fabián Gutiérrez, pero sólo insinuar que eso es motivo de la causa de los cuadernos y que el gobierno puede estar involucrado en eso, es una actitud tan miserable que es difícil de entender".

Un comunicado del Partido Justicialista expone: "Los argentinos asistimos, por estas horas, a una triste y lamentable puesta en escena montada por la oposición política al Gobierno Nacional, que es de la peor estofa, concebida sólo por la afiebrada mente de alguien que vio que de esta acción se podía obtener algún rédito… Y no es así como debe actuar un frente político que se precie de ser responsable y al que la ciudadanía le dio el mandato de ser opositor".

La bajeza de la oposición neoliberal y derechista ha sido máxima; porque del análisis inicial de cómo ocurrió el hecho se desprendía que no existía causal política alguna. Porque intevinieron personas (los 4 detenidos y confesos) eran de El Calafate; es decir que no se buscó a “gente de afuera” para perpetrar el crimen. Porque no se usó un arma de fuego para el crimen, como haría alguien que planifica, sino, que apelaron a golpes y a un corte en el cuello de Gutiérrez. Porque uno de los participantes del hecho (un hermano Zaeta) es reconocido consumir de drogas y alcohol. Porque los intervientes robaron en el inmueble de la víctima (equipo de música y televisor).

Pese a ello, la alianza Juntos para el Cambio, con las firmas de Bullrich (PRO), Federico Angelini (PRO), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Mariana Zuvic (C. Cívica), Alejandra Lordén (UCR) y Alfredo Cornejo (UCR) buscaron politizar el hecho con un desubicado comunicado.

Aludieron a “extrema gravedad institucional” (¿?). A ellos se sumó otro personaje olvidable del período macrista, Laura Alonso quien escribió: “Esto es gravísimo. G-R-A-V-I-S-I-M-O” (¿?).

Parecería que la oposición intenta desviar la atención de los argentinos en momentos en que se avanza en la causa de los espionajes dispuestos desde el gobierno (2015-2019) sobre los opositores (e inclusive entre los propios oficialistas), que tiene al exmandatario Macri, junto a varios de sus colaboradores y decenas de espías (y hasta la exgobernadora Maria E. Vidal) como sus principales responsables.